Contrario a lo que ha vociferado a los cuatro vientos la mayoría de los expertos en Panamá, que es difícil ganar en territorio mexicano, soy de los que piensa que eso quedará atrás esta noche, cuando salte al ensogado la panameña Chanttall “La Fiera” Martínez.
Esta noche seremos testigos de la consagración de la panameña como una campeona mundial sólida en la categoría supergallo, luego de que derrote a la mexicana Jackie Nava.
No hay duda de que “La Fiera” se preparó como nunca en su vida para este combate, internándose, lejos de todo tipo de distracciones, en Cerro Punta, en la provincia de Chiriquí, por más de 20 días.
La panameña no celebró ni Navidad ni Año Nuevo, ni siquiera su vigesimoprimer cumpleaños -28 de diciembre- porque era consciente del gigante compromiso que tenía en su agenda: vencer a una mexicana que peleará con todo el público a su favor.
Que quede claro que no estoy subestimando a la gladiadora mexicana, quien ha sido campeona mundial en el peso gallo y varias veces en los supergallos. Todos sabemos de su potencial y que se ha fajado con boxeadoras de mayor calidad de las que ha enfrentado Martínez.
Sin embargo, estoy convencido de que su tiempo ya pasó y que sus 31 años de edad le pesarán.
Hoy se impondrá la juventud de Martínez, quien subirá al ensogado con una inmejorable condición física. Allí estará el triunfo de la panameña, que debe salir a presionar a la mexicana desde que suene la campana, para demostrarle quién manda arriba del ensogado y así silenciar a los miles de fanáticos mexicanos que abarrotarán el coliseo.
Si “La Fiera” le duró 10 asaltos a Nava, e incluso la envió a la lona, con tan solo 20 días de preparación en la primera pelea, estoy seguro de que esta noche la mexicana no aguantará el tren de combate que impondrá la guerrera nacida en la tierra del Canal.