Es una figura odiada por muchos, pero querida por otros. Lo polémico de sus acciones lo han llevado a ocupar portadas de periódicos y ser el centro de atención en la televisión nacional. Se trata de Franz Wever, expresidente de la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis), quien regaló a 10 Deportivo 20 minutos de su apretada agenda para hablar de béisbol.
¿Qué es de la vida de Franz Wever?
Yo, regularmente, desde que terminó mi periodo me he dedicado a mi familia, mi profesión y otras cosas que el béisbol no me daba tiempo de hacer.
¿Usted cree que el béisbol extraña a Franz Wever?
Yo no pienso eso.
Pero es algo increíble que, donde yo me meto, me dicen que regrese. La vez pasada estaba en un restaurante y por lo menos tres personas, que yo no conozco, me dijeron: “Wever tienes que regresar al béisbol”. La gente me pide que regrese a la federación de béisbol. Incluso periodistas con programas radiales, que me daban plomo y pedían que saliera, ahora dicen que se equivocaron, porque se dan cuenta de que esto está cada vez peor.
¿Cómo cree usted que fue su mandato en la federación?
Yo me siento sumamente orgulloso de los casi ocho años que estuve en la federación.
Cometí errores, caminé con esos errores, porque se pagan caro, pero me siento orgulloso de que conmigo y mi equipo de trabajo el béisbol surgió. Tuve muchas satisfacciones mientras estuve en ese cargo.
¿Qué cree usted que está pasando en la federación?
Yo no quería comentar esto, porque estoy fuera.
Y cuando uno está afuera y comienza a hablar, la gente piensa que uno está dolido y empiezan a hablar pendejadas. El problema es que exageraron con la política en el béisbol. Con en el afán de una ministra de sacarme de la federación y la política, se creó una anarquía.
¿Por qué una anarquía?
Te voy a decir algo.
En el 2010, cuando [yo] salí de la federación, todos los presidentes de liga, por lo menos los viejos que estaban ahí, sabían que este era el último año de los foráneos, es decir, que en el 2011 todo el mundo tenía que regresar a su provincia de origen. Eso quedó en las actas, ahora dicen que no las encontraron y que se perdieron. Mi amigo Benicio Robinson sabía que la mayoría de sus peloteros tenían que regresar a sus provincias de origen. Pero como crearon una anarquía, como hicieron un desorden para conseguir los votos, dijeron: “Vamos a dejar eso así y el otro año lo arreglamos”. Todo el mundo jugó en el 2011 donde le dio la gana. Todavía tienen el descaro, después de un año, de decir que no hay reglamentos. ¿Qué hicieron durante ese año? ¿No tuvieron tiempo de hacer unos buenos reglamentos?
A su criterio, ¿por qué Benicio Robinson se salió con la suya?
Benicio tiene la llave en sus manos.
Te explico, ellos hicieron un contrato con una empresa equis y lo pusieron en ejecución sin pasarlo por la plenaria. No lo pasan por la plenaria y el contratante se da cuenta, en este caso el señor Ramón Cardoze, que esto tenía que ser aprobado por la plenaria y le ordena buscar la manera de aprobar eso. ¿Qué hicieron ellos? Se pasearon por todo el país y crearon un acta bruja de una plenaria que nunca se hizo para ratificar este contrato. Se fueron y consiguieron casi todas las firmas, menos la de dos presidentes de liga, Panamá Oeste, Leonardo Ortega, y de Bocas del Toro, Benicio Robinson. Cuando Benicio se da cuenta de esto, le dice: “Ahora me van a tener que dejar jugar a todos los peloteros que yo quiera, porque si no los voy a denunciar públicamente”. Cosas como estas están pasando en la federación por la improvisación y la política.
¿Qué siente al ver lo que está sucediendo en el béisbol?
Ahora me da dolor y mucha pena lo que sucede.
Lo que está pasando llevará al béisbol panameño al descalabro.
¿Por qué cree usted que no se entregan los informes financieros?
No tengo ni idea de lo que ellos quieren esconder.
Yo recuerdo que era lo primero que yo hacía en mi mandato.
¿Por qué dio Wever el paso al costado?
Mi abuelita me enseñó un dicho cuando pequeño, que decía “con el que puede, no se puede”.
Y no estoy hablando de Wigberto Quintero, que es un bufón, no estoy hablando de ese presidente que lo agarran los presidentes de liga y lo rellenan, porque son sus jefes en la Asamblea. Él tiene que callar y obedecer. Cuando yo te digo que con el que puede, no se puede, te estoy hablando de otra persona con mucho poder, que se metió con todo su equipo a quebrar gente aquí y allá. Cuando yo vi esto dije: “No me voy a poner a pelear con él, porque es un hombre de mucho poder”. Y sí agarraron a uno que yo nunca pensé que me podía dar la espalda, porque yo lo puse de presidente de la liga de Herrera, porque nadie lo quería. Caminé la provincia, hasta en su casa hizo reuniones, llorando y jurando lealtad. Ahora él y la esposa, que es una botella de la Asamblea, son la liga provincial de Herrera. Cuando yo vi que esas personas me dieron la espalda dije: “Qué va papá, si quieren a Quintero, mejor me voy para mi casa y le dedico más tiempo a mi familia”.
¿Piensa algún día regresar a la federación?
A este deporte lo amo con locura, pero está muy difícil que regrese a la federación, hay que darle oportunidad a otra figura que quiera echar para adelante el béisbol. Estoy tranquilo y disfruto de esa tranquilidad con mi familia.