Más presupuesto para el deporte, pero urge una política efectiva de mantenimiento
El Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) tendrá el presupuesto más alto anual de su historia para la vigencia fiscal 2027.
Es hora de que Pandeportes revierta su enfoque y priorice la inversión en infraestructura, tomando en cuenta la necesidad de implementar de una vez por todas, una política efectiva para el mantenimiento real de las instalaciones deportivas. Foto: Archivo
Es una noticia muy positiva para el deporte nacional que se haya aprobado en la Asamblea Nacional un presupuesto cónsono con las necesidades de ese sector, teniendo en cuenta que este ha sido uno de los sectores históricamente más marginados en cuanto a la asignación de fondos estatales.
El Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) tendrá el presupuesto más alto anual de su historia para la vigencia fiscal 2027, alcanzando los B/. 224,966,667, el cual representa un incremento en comparación con los B/. 160 millones asignados en 2026.
Del total solicitado por el jerarca del deporte a la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, estarán destinados $146.7 millones a construcciones y mejoras deportivas para el próximo año, un ambicioso presupuesto de inversión que, sin duda, pondrá a prueba el nivel de ejecución de la entidad rectora del deporte nacional, teniendo en cuenta los antecedentes históricos que evidencian un pésimo manejo administrativo en esta materia.
Lo dudan. Miren este dato. Los reportes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) revelan que Pandeportes había reportado al 31 de julio de 2026 apenas 41 % de ejecución en el presupuesto de inversión, evidenciando un notable rezago frente al gasto de funcionamiento operativo.
Con este monto de $146.7 millones, la entidad deportiva contempla llevar a cabo un total de 43 proyectos de construcción y rehabilitación en diferentes provincias.
Por supuesto que es una noticia alentadora para el sufrido deporte panameño; sin embargo, en el caso de la inversión que se tiene contemplada para fortalecer el área de las infraestructuras deportivas en el país, llama la atención la falta de planificación para el mantenimiento y sostenimiento de esas infraestructuras, ya que el tiempo es el mejor testigo de que en ningún sitio funcionan estas áreas de mantenimiento.
Y por qué digo esto. En los últimos años se han construido y remozado decenas de instalaciones deportivas a lo largo del territorio nacional, cuyo costo se eleva a miles de millones de dólares, pero lamentablemente se ha tenido que invertir en reparaciones, muchas veces más de lo que costó originalmente.
Y esto ha ocurrido simple y sencillamente porque no ha existido, a través de diferentes administraciones del deporte, una real y efectiva política de mantenimiento a las infraestructuras deportivas, lo que no se justifica bajo ningún concepto, porque esas obras, son fundamentales para el desarrollo del deporte.
Un ejemplo de esta deficiencia es el estadio Rico Cedeño, en Chitré, una obra deportiva que puso de manifiesto una vez más la burocracia estatal, causando un incremento drástico en su presupuesto debido a años de abandono, adendas y problemas legales.
Ni hablar del costoso estadio Rod Carew, coliseo deportivo, administrado por un Patronato, que recibe un significativo aporte económico anual de Pandeportes.
Es hora de que Pandeportes revierta su enfoque y priorice la inversión en infraestructura, tomando en cuenta la necesidad de implementar de una vez por todas, una política efectiva para el mantenimiento real de las instalaciones deportivas, un mal de nunca acabar que, lamentablemente, le cuesta al país, muchos millones de dólares.