Al ritmo de tambores, cantos y aplausos, los fanáticos de la novena de Panamá no abandonaron al equipo durante estos cinco días de la Eliminatoria del Clásico Mundial, dejando claro su amor y pasión por el deporte rey en nuestro país, el béisbol.
En las graderías, el ambiente fue sensacional y muy colorido, pues no faltó el ingenio y creatividad de la fanaticada.

Pero como en todo deporte siempre hay favoritos, el pelotero coclesano Carlos Lee fue el que se robó el cariño de la barra.
Niños, chicas y señores esperaban con gran emoción cada turno al bate de “El Caballo” y, aunque en los primeros juegos decepcionó, Lee supo recompensar el apoyo de sus seguidores.

Rubén Tejada y Carlos Ruiz también fueron muy esperados por la afición.


