Un penal cometido al minuto 90 por Felipe Baloy sobre Humberto Suazo dio la oportunidad a los Rayados de Monterrey de empatar 1-1 con Santos en el duelo de ida de la final del fútbol mexicano.
“Son cosas que suceden en un partido, si el árbitro vio penal no hay vuelta de hoja, no fue tan claro, pero quizá lo vio lejos'', agregó el técnico del Santos, Benjamín Galindo.
“Fue una jugada dudosa, en su conciencia estará, nosotros tenemos que disfrutar esta final, pero lo más importante es ganarla'', expresó Galindo al referirse a la jugada en la que fue cantada la falta con la pena máxima al panameño Felipe Baloy.
Pero la falta de Baloy ameritaba una tarjeta amarilla, que el árbitro central nunca sacó.
Ese cartón hubiese sido la segunda pálida para el panameño en el partido ante Monterrey y equivaldría a una roja, por lo tanto se hubiera perdido el juego de mañana.
Pese a todo ello, Monterrey ha argumentado que no apelará la tarjeta amarilla de Baloy.
Por su parte, el entrenador de Rayados, Víctor Manuel Vucetich, se mostró complacido por el empate, debido a que los mantiene en la lucha por el título.