El ex candidato presidencial de la derecha chilena, Joaquín Lavín, dijo ayer que por el bien del país Augusto Pinochet no debe estar "ni en el Senado ni en los tribunales" porque "el pasado es pasado".
El político fue el invitado principal de la celebración del XIII Consejo de Renovación Nacional, partido que junto a la Unión Demócrata Independiente (UDI), creó ayer un pacto político para hacer oposición al Gobierno del socialista Ricardo Lagos y terminar la transición.
En su primer discurso público tras ser derrotado en los comicios, el ex candidato y militante de la ultraconservadora (UDI) señaló que hay que consolidar la unidad que la derecha mostró en la pasada campaña electoral en torno a su candidatura.
Joaquín Lavín dijo que lo que más ayuda a la paz social en el país es que Pinochet "no esté en el Senado ni tampoco en los tribunales de justicia" ya que en cualquiera de esas dos partes su presencia va a provocar "roces, polémica y pelea".
"Estoy planteando que los tribunales tienen que decidir libremente y siempre he sido respetuoso de ellos, estoy diciendo cual es mi convicción personal de lo que es mejor para la paz social", aclaró ante una consulta sobre la independencia del poder judicial.
"Los tribunales tienen que actuar sin presiones, libremente y así estoy seguro que lo van a hacer", subrayó.
En cuanto a las reformas constitucionales impulsadas por el presidente Ricardo Lagos y cuyo análisis fue encargado al Parlamento, el líder de la oposición chilena indicó que hay que llegar a acuerdos en esta materia.
Durante el acto, también intervino el presidente de Renovación Nacional, el diputado Alberto Cardemil, quien al referirse a la situación de Pinochet señaló que se deben crear todas las condiciones para que tenga un juicio justo.
Según el dirigente conservador, para lograr el cierre de la transición es necesario que Pinochet tenga un juicio justo así como llevar adelante reformas constitucionales "que no signifiquen ataque a otros sectores" y reformular la mesa de diálogo sobre los derechos humanos.
Augusto Pinochet afronta en los tribunales chilenos una petición de desafuero solicitada por el juez Juan Guzmán a petición de los abogados querellantes en el caso denominado "caravana de la muerte", comitiva militar que ejecutó sin juicio a más de 70 detenidos político en varias ciudades.