Convencido de que su generación le dará a Panamá su primera Copa del Mundo, Alberto Quintero vuelve los ojos a la fuerza de sus raíces en el Chorrillo con el Mundial del Barrio y su confianza de éxito con los Lobos Buap en México.
Quintero se declara ilusionado a sus 28 años de edad, con la iniciativa deportiva que pretende alejar de la violencia y las drogas a los chicos de su barrio natal, el Chorrillo, en una conversación con Efe en el estadio de Lobos Buap en Puebla (México).
"Una experiencia muy bonita el Mundial del Barrio. Le doy las gracias al patrocinador principal, la empresa de Brasil, Odebrecht, que me dio la oportunidad de compartir con muchísimos niños", comenta este centrocampista titular de su selección.
Como uno de los capitanes del Mundial del Barrio, que reúne a 800 equipos en todo Panamá, Quintero ve positivo que los chicos conozcan experiencias positivas que les sirvan para el futuro en un barrio que él mismo considera peligroso.
"Ofrecer la experiencia que hemos vivido los que hemos salido del país, que tomen eso de ejemplo y que se alejen de la violencia, de las drogas porque el país está complicado en los barrios", apunta Quintero, quien cada vez vuelve a El Chorrillo para estar con la familia y los amigos.
Entre los chicos que ha visto en este Mundial del Barrio, Quintero se declara ilusionado con la historia y el talento de Guillermo Aparicio, un joven de 12 años originario de la provincia de Chiriquí.
"Es un chico muy inteligente, un chico que tiene muchas ganas de triunfar, se le ve que ya quiere salir de su provincia de Chiriquí, e irse a afrontar nuevas experiencias, lo veo motivado y eso es algo que me ilusiona a seguir ayudándolo", afirma.
Junto con Guillermo, Quintero ya tiene en la mira a los 15 niños de su equipo y espera pronto hablar con sus padres para buscar abrirles las puertas de los equipos de fútbol de Panamá.
"Quiero seguir ayudando a esos niños. Estoy viendo la posibilidad de entrar en contacto con sus padres", cuenta Quintero quien ya lo ha hecho en el caso de Guillermo y ya lo respalda en sus estudios.
Quintero considera que muchas más empresas de Panamá deberían conocer estos ejemplos para que se sumen, aporten y se hagan más proyectos como el Mundial de Barrio.
"Exhorto a muchas empresas más en Panamá que pueden ayudar en esta experiencia del Mundial del Barrio, exhorto a que sean más porque se pueden crear más equipos, ayudar a más niños", declara el centrocampista.
Sobre la selección de Panamá, Quintero afirma que ya se ha dado vuelta a la página de la eliminación por el gol de último minuto que les hizo Estados Unidos y que le dio la clasificación a México, y ahora piensan en tener el mejor resultado en la Copa Oro de la Concacaf y el pase al Mundial de Rusia 2018.
"Tiene que ser ahora, si no es ahora, la próxima nos va a tomar en los 30 años y va a ser difícil", sostiene Quintero al destacar el ejemplo que deja una generación de históricos como Felipe Baloy, los Blas Pérez y los Luis "Matador" Tejada, que ya va de salida.
Asegura que por los jugadores deben aprovechar el llamado del seleccionador, el colombiano Hernán "El Bolillo" Gómez, para la Copa Oro de la Concacaf, donde jugará en el grupo A con Estados Unidos, Haití y el ganador de la repesca Honduras-Guyana Francesa a dirimirse el 25 y 29 de marzo.
El centrocampista resalta el éxito de la Sub-20 en clasificar al Mundial de su categoría para decir que el "fútbol de Panamá viene creciendo mucho" y tiene que clasificarse para la Copa del Mundo, Rusia 2018.
"Hemos hechos cosas importantes en Copa Oro, hay que quedarnos con lo bueno y pasar la página y pensar en lo que viene que es algo muy importante para nosotros", declara
Su desempeño con los Lobos Buap forma otro de los frentes en los que el centrocampista ha puesto el resto para cumplir su deseo de luchar por el ascenso y buscar una oportunidad en la primera división de México.
"Estoy muy contento, muy agradecido con la directiva de Lobos Buap, con el técnico, se ha formado un grupo muy bueno y la verdad que espero que hagamos las cosas bien y ver si se nos puede dar la oportunidad de ascender", declara.
El camino que los llevó a México comprado por el grupo dueño del Pachuca, León y Zacatecas, no puede entenderse sin la experiencia que vivió apenas dejada la infancia, a los 18 años, cuando vivió dos años y medio sin papeles legales de residencia en España.
"Fue una aventura muy bonita y muy complicada. Me fui porque el fútbol en mí país estaba complicado y yo quería salir a mostrarme. Sabía que tenía capacidad, me fui con mucha ilusión", dice Quintero, quien con Torrellanos subió de la cuarta a la tercera división.
Su nivel de juego lo llevó al Cartagena de segunda división, un equipo que le ayudó a arreglar sus papeles como residente legal para ficharlo, después militó en el equipo Onteniente en Valencia segunda B y finalmente volvió a Panamá.
"Estuve dos años y medio sin papeles, algo muy difícil hasta que se me arreglaron los papeles, fue una aventura complicada", relata el centrocampista.
A la vuelta se hizo campeón con el equipo Chorrillo y tuvo una salida al Independiente de Medellín, del que volvió a su país y en donde fue contratado para venir a México, donde ha jugado con el Mineros de Zacatecas y ahora con el Lobos Buap, con el que pelea el ascenso al máximo circuito.