El seleccionador italiano de fútbol, Cesare Prandelli, afirmó ayer que "si dijeran que por el bien del Calcio la selección italiana no tiene que participar en la Eurocopa, no sería un problema", en declaraciones dadas a la televisión pública Rai Sport tras el escándalo de las apuestas ilegales.
A diez días del partido contra España en la Eurocopa, el seleccionador de la Azzurra reaccionó así después de que ayer se difundiese que el portero del Juventus y capitán de la selección italiana, Gianluigi Buffon, se encuentra en el punto de mira de los investigadores por haber realizado movimientos de dinero que, consideran, podría haber utilizado para realizar apuestas deportivas.
"No me gustan las cruzadas, prefiero el diálogo y no las tomas de posición sin pensar a las consecuencias", agregó el seleccionador deportivo, quien reiteró que "no irán al Europeo" aquellos jugadores que resulten implicados en la investigación sobre el amaño de partidos para enriquecerse con las apuestas ilegales.
El director futbolístico no habló del caso del internacional Leonardo Bonucci que, a pesar de que se encuentra en la lista de 23 jugadores para la Eurocopa, ayer se supo que está siendo investigado por este caso, al igual que Domenico Criscito, a quien Prandelli sí sacó de la convocatoria.
Respecto a Buffon, Prandelli explicó que es una persona "muy fuerte y que tiene gran personalidad", aunque destacó que "a cualquier persona puede pesar un momento difícil como este".
El escándalo de las apuestas está afectando la tranquilidad de la selección italiana debido a las continuas noticias sobre la supuesta implicación de jugadores en el caso del amaño de partidos.
Además, el pasado lunes la Policía italiana irrumpió en Coverciano, sede de la concentración de Italia, poco después de las seis de la mañana, para comunicar a Criscito, exjugador del Génova y que ahora milita en el Zenit de San Petersburgo, que estaba inscrito en el registro de los investigados.
Durante una rueda de prensa tras estos hechos, que han sacudido al mundo del fútbol internacional, Prandelli dijo que quería hablar solo de fútbol y no de los que definió "40 o 50 desgraciados" que le están haciendo daño al fútbol en Italia en estos momentos.