Si alguno de los 14.011 espectadores que llegaron al Madison Square Garden pensó que iba a ver una pelea histórica dentro de los pesos pesados entre el ucraniano Wladimir Klitschko y el ruso Sultan Ibragimov, entonces se equivocó de cita boxística y de época.
Le tocó el premio a Klitschko, que sin discusión fue el mejor sobre el cuadrilátero y así lo vieron los jueces, que también lo dejaron reflejado en las cartulinas para darle el triunfo por decisión unánime en 12 asaltos.