Por fin el poder de los bates de los Yanquis de Nueva York, se hizo presente para ayudar al pitcheo del equipo que venció ayer por paliza de 11-2 a los Orioles de Baltimore y ganar el primer partido de la nueva temporada.
El triunfo no evitó que los Yanquis se fuesen del Baltimore con la primera serie perdida después de haber caído derrotados en los dos juegos anteriores.
El abridor A.J. Burnett, una de las nuevas adquisiciones millonarias de los Yanquis durante el descanso invernal, hizo sentir su valor en el montículo para conseguir la victoria.
Burnett (1-0), que lanzó cinco entradas y un tercio, se combinó con cuatro relevistas, incluido el panameño Mariano Rivera, para lograr su primer triunfo con la franela de los Yanquis, al espaciar siete imparables y dos carreras limpias permitidas, dio una base por bolas y sacó seis ponches. El relevo de los Yanquis estuvo intratable sin permitir ni un solo hit ni dar tampoco bases por bolas; mientras que abanicaron a seis bateadores de los Orioles. Pero fue el bateo explosivo encabezado por Nick Swisher, Mark Teixeira y el segundo base dominicano Robinson Cano, el que iba a decidir el primer triunfo de los Yanquis.