El Gobierno danés discutirá hoy con los partidos con representación parlamentaria su posición ante el nuevo tratado europeo que consolidará la disciplina presupuestaria, acordado en la reciente cumbre de la Unión Europea (UE) en Bruselas.
La primera ministra danesa, la socialdemócrata Helle Thorning-Schmidt, presentará la cuestión en dos comisiones parlamentarias, la de Asuntos Europeos y la de Exteriores.
El Gobierno pretende aplazar una decisión definitiva y esperar a que haya más detalles sobre las consecuencias del pacto.
"Es importante que esperemos a que este proceso se haya puesto en marcha", declaró Thorning-Schmidt a la televisión pública DR.
La cuestión ha evidenciado las diferencias en el seno de la coalición de Gobierno, especialmente entre socialistas y radicales liberales, distanciados en política económica.
El Partido Socialista Popular, el socio menor de la coalición que gobierna en minoría desde octubre, decidió anoche, tras una reunión de urgencia de su grupo parlamentario, apoyar el pacto.
Pero será un apoyo con dos condiciones: que la limitación del déficit estructural anual al 0,5 % del Producto Interior Bruto (PIB) no afecte a los planes de inversión pública para reactivar la economía y que respete las excepciones que Dinamarca mantiene desde 1993 en defensa, política judicial y económica, incluido el euro.
En el aire está también la posibilidad de que sea necesario someter la cuestión a referendo, si es que la adhesión al pacto implica pérdida de soberanía, algo que estudian los servicios jurídicos del Gobierno, aunque sólo algunos partidos apoyan la idea.
Según una encuesta difundida hoy por la revista "Ugebrevet A4", el 43 % de los daneses se opone a que Dinamarca se una al pacto, frente a un 33 % que está a favor, al tiempo que el 56 % apoya que se convoque una consulta popular sobre el asunto.