Dos trabajadores de la metalúrgica Doe Run Perú (DRP), de capital estadounidense, fueron detenidos hoy por supuestos actos vandálicos durante el primer día de la protesta para exigir el reinicio de las operaciones en la localidad de La Oroya.
Una fuente policial confirmó a Efe que los manifestantes detenidos habían quitado las llaves de sus vehículos a siete conductores de autobuses para impedirles el paso, por lo que pueden ser acusados por robo, lesiones y daños materiales.
El canal América Televisión informó que los transportistas golpearon posteriormente a algunos de los manifestantes por haberles arrebatado sus llaves y por dejar sus vehículos varados en la carretera Central, que comunica a Lima con la sierra y selva central del país.
Los policías están avanzando por los alrededores de La Oroya, 185 kilómetros al este de Lima, en la región Junín, para despejar las vías que habían sido bloqueadas con piquetes, palos y piedras, según informó a Efe un agente de la zona, por lo que el paso de vehículos se encuentra parcialmente habilitado.
DRP se había comprometido a reanudar sus operaciones en mayo próximo, después de suspenderlas desde hace tres años por incumplir con el Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) para mitigar la contaminación con plomo en La Oroya, una de las poblaciones más contaminadas del mundo.
Sin embargo, su empresa matriz, Renco, anunció recientemente que extendía nuevamente el plazo y planteó al Estado peruano que asuma la responsabilidad y las reclamaciones que fueron presentados ante tribunales de Estados Unidos por la contaminación generada en La Oroya.
El Ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, afirmó hoy que DRP "no tiene voluntad de reanudar sus operaciones, al poner nuevas condiciones al Estado" y que al ser una empresa privada el Gobierno no puede intervenir.
DRP opera el Complejo Metalúrgico de La Oroya desde 1997, y la mina Cobriza, en la región Huancavelica, desde 1998, y produce principalmente plomo, zinc, cobre, plata y oro.
El presidente de la Cámara Nacional de Turismo, Carlos Canales, alertó que la protesta indefinida y los bloqueos de vías pueden generar pérdidas por unos 50 millones de soles (unos 18 millones de dólares) a la industria turística durante las festividades de Semana Santa.