El presidente argentino Eduardo Duhalde estimó ayer que el 8 de enero de 2003 se podría firmar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un acuerdo para reprogramar vencimientos con organismos de crédito.
"Ayer tuvimos la buena noticia de que los grandes países del mundo como EU, Italia y España, entre otros, avanzaron sobre el acuerdo que tendríamos que estar construyéndolo sobre el 8 de enero", adelantó el mandatario en su habitual participación por radio Nacional.
Duhalde manifestó su "alegría que se vaya entendiendo la necesidad de que la Argentina se incorpore a la comunidad internacional y no se endeude más" y recordó que durante las negociaciones su Gobierno no aceptó "cláusulas que puedan tirar abajo esta estabilidad que hemos logrado".
Ayer, un vocero del ministro de Economía Roberto Lavagna anunció que "en la primera quincena de enero se podrá concluir o celebrar" con el FMI un "acuerdo de corto plazo o de transición" hasta que asuma un nuevo presidente el 25 de mayo de 2003.
Casi en simultáneo, el portavoz del FMI, Thomas Dawson, precisó en Washington que el organismo acordó considerar un pedido del gobierno argentino para negociar un programa "transicional" que no requeriría "nuevo financiamiento neto".
Argentina está negociando una reprogramación de vencimientos de la deuda multilateral por unos 10,000 millones de dólares hasta mayo, para evitar una moratoria.
Lavagna aplaudió ayer que "un eventual acuerdo permitirá regular la situación" de default de Argentina, pero precisó que "no hay fechas claves" para cerrar el trato con el Fondo.
En declaraciones a radio América de Buenos Aires, el funcionario remarcó que "el proceso sigue en enero" y anunció que habrá una "reunión en Washington el 8 de enero" entre representantes del Gobierno argentino y funcionarios del FMI.
A su vez, el embajador argentino en EU, Eduardo Amadeo, destacó que el posible acuerdo con el FMI permitirá también "normalizar la relación con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y con el Banco Mundial, con la posibilidad de renovar los créditos pendientes".
"De esa manera cerraremos el primer capítulo y le daremos al próximo Gobierno (electo el 27 de abril y que asuma el 25 de mayo) un panorama más tranquilo para que pueda acomodarse", agregó.