La crisis energética que sufre Argentina impactará en forma negativa sobre la tasa de crecimiento del país, admitió el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en declaraciones exclusivas ayer al diario Clarín.
"La crisis va a tener algún efecto, no cabe ninguna duda. Eso probablemente se va a reflejar en los indicadores de mayo. Pero la tasa de crecimiento mínima este año será del 5.5%", dijo el jefe de la cartera económica.
Lavagna expresó que en términos de Producto Interno Bruto (PIB) es difícil de decir" cuánto daño causará el déficit de producción y abastecimiento que denuncian las empresas privadas que controlan el sector.
Argentina creció con fuerza 8.7% en 2003, en una abrupta reacción a la peor caída de la historia sufrida en 2002 con un 10.9% de retroceso en el PIB.