La falta de yodo en sal proveniente de Himalaya, la ausencia de una bodega adecuada para guardar este producto y del permiso sanitario de operación de la empresa que lo trajo al país generaron que la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa) lo decomisara.
A través de las investigaciones hechas por la Aupsa, se constató que dicha sal se introdujo al país con notificaciones como si fuese "materia prima".
Sin embargo, el producto era comercializado en expendios del país como producto terminado.
Adicionalmente, se comprobó una declaración falsa de información, por lo que se levantó un acta de infracción sanitaria.
La sal, de color rosado, se presenta como gruesa o fina en bolsas plásticas y otros tipos de recipientes de diferentes tamaños. Su etiqueta indica la palabra o marca comercial "GOURMET Sal del Himalaya".
Este incumplimiento es considerado como una infracción sanitaria, lo cual podría acarrear distintas sanciones, incluyendo una multa de 100 a 25 mil dólares, dependiendo del agravante.