Datos
- Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), existen dos formas principales de medir el problema del hambre. Por un lado, se pueden tomar medidas antropométricas de los niños menores de cinco años para valorar su estado de desnutrición; es decir, medir las consecuencias de una mala o insuficiente alimentación. También se puede medir el hambre desde el punto de vista de las causas inmediatas, calculando la cifra de personas cuyo consumo de alimentos es insuficiente para satisfacer sus necesidades diarias de energía. En Panamá se observa que un 10.6% de la población padece hambre crónica, lo que supone una reducción del 59% respecto a lo estimado para 1992. Panamá ha cumplido, como el conjunto de A. Latina y el Caribe, la meta relacionada con el hambre de los ODM.
Un banco de alimentos pretenden establecer las autoridades en Panamá con la finalidad de coadyuvar a erradicar el hambre, estableciendo un puente entre los excedentes de la industria alimentaria del país y las comunidades, comedores, asilos, hogares y sitios de la geografía nacional.
El proyecto de ley que se aprobó en primer debate en la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, establece un régimen especial para la donación de alimentos con carácter social que realizarán las empresas y el Estado.
La ley busca exonerar de responsabilidad a los donantes de alimentos aptos para el consumo humano y a su vez, elimina distorsiones fiscales que en la actualidad disuaden la donación y generan la destrucción de alimentos en buen estado.
La industria alimentaria (incluyendo importadores, distribuidores, supermercados, restaurantes y hoteles, entre otros), mantiene reservas al momento de donar alimentos por temor a ser considerada responsable civil o penalmente por daños, lesiones o perjuicios causados por la naturaleza, antigüedad, empacado o condición de los alimentos.
De acuerdo con Jaime Campusano, gerente del Hotel El Panamá, en general los hoteles tratan de tener el máximo cuidado en la comida de que cumpla con todas las normas de sanidad y salubridad para que no haya problemas de intoxicación, por lo que “es un mecanismo que hay que ver con mucho cuidado, porque no se trata solo de donar la comida, sino que cumpla con los procesos de salubridad”.
Destacó que la asociación de hoteles no ha discutido esta medida, pero cada hotel cuenta con normas que protegen la salubridad de la comida.
La normativa establece además que en el artículo 47 del Decreto Ejecutivo 170 de 1993, se establece que es deducible para el contribuyente los gastos o erogaciones en concepto de donaciones en dinero o especias a instituciones educativas o de beneficencia y que en el caso de las personas jurídicas, podrán deducir hasta un máximo de 1% anual de ingresos gravables y las personas naturales podrán deducir hasta un máximo de 50 mil dólares anuales.
Sin embargo, indica que la deducción máxima de 1% para las personas jurídicas no aplicará en el caso de donaciones en alimentos a bancos de alimentos que operen en el país.
De acuerdo con la exposición de motivos, 1,253 panameños han muerto en la última década por mala alimentación.