Bolivia admitió que el reciente descubrimiento de un importante reservorio de gas natural en Brasil afectará su mercado, pero evitó efectuar consideraciones mayores hasta que el vecino país certifique sus reservas.
En momentos en que Brasilia exige revisar los plazos y algunos términos de un contrato de compra de gas boliviano, suscrito en 1996, el ministro de Hidrocarburos, Jorge Berindoague, pidió marcar un compás de espera hasta que el descubrimiento en el litoral brasileño sea certificado.
"Luego se verá si nos afecta o no", dijo, al tiempo de asegurar que, por el momento, Bolivia no variará su estrategia de negociación gasífera con Brasil, a cuyos poderosos centros industriales bombea un promedio diario de 13 millones de metros cúbicos (MMC) de gas, cantidad que, de acuerdo con el contrato del 96, deberá alcanzar 30 MMC en 2005.