La Comisión Europea impuso ayer una multa de 124.26 millones de euros a los ocho bancos más importantes de Austria por haber montado en 1994 el Club Lombard, "uno de los carteles más espeluznantes jamás descubiertos" por Bruselas, en palabras del comisario de la Competencia, Mario Monti. Los bancos pactaban las comisiones, la remuneración al ahorro o las condiciones de préstamos o hipotecas para todo el territorio nacional, de forma que su control llegaba "hasta la aldea más pequeña", según un documento del cartel descubierto por Bruselas.
La sanción económica, la sexta más importante impuesta por el Ejecutivo comunitario a un cartel, ha sido menor porque sólo han podido computarse los daños causados por esas prácticas ilegales entre 1995, año en que Austria se incorporó a la UE, y junio de 1998, cuando los servicios de la Competencia realizaron por sorpresa varias inspecciones a bancos del país y descubrieron "pruebas irrefutables" de semejante actividad.
La existencia del cartel era tan descarada que incluso se levantaban actas de los contactos mensuales que celebraban los directores generales de los bancos. Por eso, los inspectores de la Comisión se hicieron con centenares de documentos, informes y correspondencia que demostraban sin lugar a dudas que los bancos pactaban todo en perjuicio de los consumidores.
Así, en febrero de 1995, uno de los directivos dijo a sus colegas en una reunión: "El intercambio entre los bancos de su experiencia en materia de tipos de interés ha demostrado ser un medio útil para evitar la competencia incontrolada de precios (...) La reunión de hoy debe garantizar un planteamiento concreto y razonable de todos los bancos en materia de precios".
El Club Lombard, que así se autodenominaba también el grupo de directores generales que se reunía mensualmente, estaba en permanente contacto con los llamados comités "de tipos de préstamo" o "de tipos de depósito". Si éstos no se ponían de acuerdo en alguna cuestión, el problema pasaba al Club Lombard. Entre enero de 1994 y finales de junio de 1998, hubo al menos 300 reuniones sólo en Viena. Una subida de tipos por parte del Banco Central de Austria, por ejemplo, daba lugar de inmediato a una reunión del comité correspondiente para pactar.
En España, hasta finales de los ochenta, los principales banqueros españoles mantenían un almuerzo mensual. Estas reuniones acabaron tras el lanzamiento de las supercuentas por parte del Banco Santander, presidido por Emilio Botín, que rompieron el statu quo existente.
Bruselas multa a ocho bancos por haber montado cartel
Las entidades pactaban las comisiones, la remuneración al ahorro y los tipos de los créditos.