Cámara de Comercio: 'Panamá no está cruzada de brazos esperando que los problemas se resuelvan solos'
El Índice de Confianza del Consumidor Panameño, medido entre el 12 y el 20 de enero, lo confirma: la confianza subió 13 puntos respecto a la medición anterior.
Cámara de Comercio: 'Panamá no está cruzada de brazos esperando que los problemas se resuelvan solos'
Panamá es un país, que pese a los desafíos, no se niega la realidad sino que se tratan de resolver los problemas, porque para nadie es un secreto que enfrenta retos grandes y complejos.
Por ejemplo, "los fallos de inconstitucionalidad de la Corte Suprema de Justicia sobre los contratos de concesión de la mina y de los puertos de Balboa y Cristóbal son pruebas duras, con impactos económicos, sociales y de empleo. Mirar hacia otro lado sería irresponsabl", señaló el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Juan Arias, a través de su columna semanal.
"Pero enfrentar esos desafíos con seriedad, equipos técnicos sólidos y organizaciones que saben lo que hacen es exactamente lo contrario a improvisar. Y eso se nota, se siente en el ambiente y se refleja en los datos.", añadió.
El Índice de Confianza del Consumidor Panameño, medido entre el 12 y el 20 de enero, lo confirma: la confianza subió 13 puntos respecto a la medición anterior. Un salto que no es común y que no ocurre por casualidad.
"La confianza no aparece por decreto. Sube cuando cesan los cierres de calles, cuando vuelven las inversiones y cuando la gente siente que el país se está ordenando. Por eso no sorprende que el indicador de desempleo haya mejorado exponencialmente. Cinco de cada diez panameños creen que podrán conseguir empleo en los próximos seis meses. Y quien cree que va a trabajar, cree que puede ahorrar. Todo está conectado", añalizó.
"También es clave entender el contexto. En las mediciones pasadas, cada subida y cada caída de la confianza del consumidor panameño han tenido su razón de ser: cambios de gobierno, debates sobre la Caja de Seguro Social, incertidumbre en sectores clave. Hoy, con menos ruido, más claridad y mensajes coherentes desde el Gobierno y del sector privado, la aguja vuelve a moverse hacia arriba", detalla.
A su juicio esto genera confianza interna, pero también externa. "Ningún inversionista —ni local ni extranjero— apuesta por países que viven bloqueados. En cambio, sí miran con interés a un país que ordena sus finanzas, sale de listas discriminatorias, proyecta crecimiento y enfrenta los temas difíciles con cabeza fría".
"Panamá no es perfecta. Pero hoy se presenta proactiva, no reactiva. Y en tiempos como estos, esa actitud vale oro. Porque la confianza no se improvisa: se construye. Y Panamá, paso a paso, la está recuperando", concluyó su columna.