El gobierno nacional reanudó el sábado pasado las negociaciones con Refinería Panamá, logrando que esta empresa accediera a incluir el punto principal de la revisión de la fórmula de paridad, cambios en el proceso de refinación del combustible y su comercialización en el país, confirmó ayer el viceministro de Comercio Interior, Temístocles Rosas.
Indicó que el gobierno dejó sentada firmemente su posición frente al tema, y Refinería Panamá aceptó seguir negociando para tratar de llegar a un acuerdo final sobre la modificación del contrato ley firmado en 1992, con el único objetivo de bajar los precios del combustible para los consumidores.
"Si estas negociaciones no nos van a llevar a tener una mejor condición de compra de hidrocarburos y una reducción en el precio de los combustibles a nivel nacional, no tendrá sentido todo el esfuerzo que se está haciendo", expresó Rosas.
Manifestó que, por el momento, no se han fijado fechas definitivas sobre acciones en concreto, porque el gobierno tiene claro que existe un contrato ley del 31 de diciembre de 1992, que le da a Refinería Panamá condiciones especiales para el tratamiento de los hidrocarburos en el país.
"Lo importante es que la Refinería ha accedido a que exista una comisión para renegociar el contrato, entre ellos la famosa fórmula de paridad y otros temas específicos como el refinamiento y la comercialización del combustible", sostuvo el viceministro de Comercio Interior.
Puntualizó que las negociaciones se llevarán a un ritmo que permita el intercambio de opiniones, lo que, al final implicará, que una de las partes tendrá que acceder a la petición de otra.
Rosas manifestó que el gobierno también está tomando en cuenta que cambiar estas fórmulas tienen repercusiones sobre los costos de operación de Refinería Panamá, su producción y rentabilidad, por lo que ellos han pedido tiempo para reconsiderar hasta dónde es positivo y favorable estas modificaciones.
Las negociaciones entre Refinería Panamá y el gobierno se encontraban suspendidas, luego del cambio del viceministro Ernesto Fernández quien encabezaba la comisión gubernamental. El ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome reemplazará a Fernández.
La propuesta del gobierno consiste en cambiar la fórmula de paridad del Caribe por la del Golfo de México, lo que generaría un ahorro de seis centésimos y medio por galón de combustible, lo que se transferiría un directamente a un colchón económico, que se desembolsará cada dos años y medio para inversiones sociales, según los cálculos hechos.
En el Golfo de México es donde hay los pozos petroleros; mientras que en el Caribe sólo hay refinerías.
Según estadísticas de la Dirección de Hidrocarburo del Ministerio de Comercio, el consumo anual de combustible es de 350 millones de galones, por lo que se calcula, que, si se crea el Colchón Económico, en dos años y medio el gobierno contaría con un ahorro de 41 millones de dólares.
En tanto, la contra propuesta que presentó Refinería Panamá al gobierno, establece el cambio en las exportaciones FOB por la CIF, con lo que se lograría un ahorro de tres centavos, que iría al colchón económico. Sin embargo, en aquella ocasión la compañía privada se había negado a negociar el cambio de la fórmula de paridad.
En las pasadas negociaciones el gobierno también planteó en su propuesta la reducción de la tasa de protección arancelaria para la importación de combustible refinado del 13% al 8%; sin embargo Refinería Panamá en la contra propuesta plantea una revisión cada tres años hasta llegar al 8%.
Actualmente el alto precio del combustible en Panamá, está afectando a todos los sectores productivos del país, entre ellos la aviación, el transporte y la industria, que ya han anunciado aumentos en el precio del pasaje, y hasta posible alzas en algunos productos de primera necesidad.
A partir del próximo lunes, el transporte colectivo de la ciudad de Panamá pondrá en ejecución un aumento en el pasaje de 15 a 25 centésimos, el cual no ha sido aprobado por las autoridades de Tránsito Terrestre.
Mientras que la Compañía Panameña de Aviación (COPA) estima que por cada dólar que ha subido el precio del barril de petróleo en este año, sus costos de operaciones se han incrementado en un millón de dólares.