Un referente fue lo que buscó la Oficina del Casco Antiguo (OCA) con la actividad Reactivación Económica y Fideicomisos en Centros Históricos, que logró conectar la experiencia mexicana con el entorno panameño, dando ideas del cómo financiar la recuperación del barrio histórico de San Felipe y ciertos sectores de Santa Ana y El Chorrillo.
Fórmula.La actividad realizada hace unos días esbozó el fideicomiso público como la forma de financiamiento en la que México amparó la recuperación de su Centro Histórico y que es 17 veces más extenso que el Casco Antiguo panameño.
Con el fideicomiso México canaliza una inversión estatal de $50 millones anuales que se hace desde 2002.
La experiencia ha logrado rehabilitar un 30% de las 910 hectáreas que componen el Centro Histórico de México.
“El reto que nos queda por delante es grande pero estamos sobre esto”, explicó Inti Muñoz Santini, director del Fideicomiso del Centro Histórico mexicano. Con atención le miraba, de lejos, Darío Cadavid, director técnico de la OCA, y responsable de las 51 hectáreas que se estima tiene el Casco Antiguo panameño.
El progreso del Centro Histórico de México, indicó Muñoz, depende del buen uso del fideicomiso público, siendo un instrumento que permite que concurran y focalizar los presupuestos públicos que tienen incidencia en el lugar, además de que pueden asociarse con la empresa privada para hacer obras de interés común.
“En el 2002 nos pusimos los pantalones y arrancamos del todo con política de Estado para levantar nuestro Centro Histórico, que estaba casi abandonado”, dijo Muñoz.
Panorama.Del lado panameño, la OCA lanzó un plan de emergencia presentado en 2009 a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO) que requería al menos $85 millones de inversión, para la restauración de edificios gubernamentales, espacios públicos y saneamiento de estructuras comunes.
A este presupuesto habría que sumarle el capital en restauración que deben poner los dueños del 87% de los edificios del área, que son privados y que están muchos, a simple vista, en abandono.
Cadavid indicó que la creación de un fideicomiso para el Casco Antiguo “es una gran posibilidad que lograría atender necesidades, tanto de restauración, como en el tema social y de vivienda”.
“El fideicomiso para el Casco Antiguo debe tener un capital cercano a los $170 millones para que logre cubrir las necesidades y que la gente se sienta satisfecha con el progreso del área”, expresó Cadavid y aclaró que la OCA tiene capacidad para administrar $85 millones.
Acotó que “para ejecutar más de $85 millones tendríamos que agrandar nuestra estructura, o definir algún acuerdo que nos permita manejar más cantidad”.
Esta semana la OCA se reunirá con el Banco Nacional y la Superintendencia de Bancos para reglamentar los procedimientos que necesitaría la constitución de un fideicomiso para el Casco Antiguo, el que administraría fondos estatales, privados y aportes de organismos internacionales.
Según Cadavid, se activará un plan de inspecciones en el área a fin de imponer multas, de ser necesario, y de ahí sumar recursos, dijo.