Por primera vez desde la revolución "maoísta" (1949) China hará "Encuesta Económica Nacional" para incluir los datos básicos sobre cuentas y que tipo de empresas existen en el país.
Más de dos décadas después de que el gobierno comunista autorizara las primeras iniciativas privadas, incontables proyectos y negocios han florecido en todo el país, fiel a la máxima "enriquecerse es glorioso" del antiguo líder Deng Xiaoping.
Tal ha sido la explosión de iniciativas privadas y la multiplicación de las públicas en sectores considerados más rentables, que ni siquiera las autoridades conocen la verdadera dimensión del tejido empresarial chino.
Contarlas y describir sus áreas de actividad, sus ingresos y el número de empleados son algunos objetivos de los cientos de miles de encuestadores que participarán en los próximos meses en este ambicioso proyecto en todas las provincias, municipios y regiones autónomas de China. Sólo en Pekín, primera ciudad en poner en marcha la "Encuesta Económica Nacional" ayer.
Coincidiendo con el inicio del mes de agosto, grupos de encuestadores con camisetas y carnés acreditativos empezaron a recorrer puerta a puerta las calles de la capital china, para entrevistar a los empresarios e individuos "que desempeñen servicios o comerciales".