El comisionado de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), Rafael Carles, señaló que el Ministerio de Comercio e Industrias es la institución encargada de velar de que los comercios apliquen los descuentos a los jubilados y le pidió al ministro del ramo, Joaquín Jácome, que si no hace cumplir dicha ley, le debe dar autorización a esta entidad, "para que acabe con el relajo que tienen los empresarios con los miembros de la Tercera Edad."
Según Carles, la Ley 6 de 1987, la 18 de 1980 y la 15 de 1992, le otorgan algunos privilegios a las personas de la Tercera Edad, jubilados y pensionados como los son descuentos que llegan hasta un 50% en actividades de recreación, transporte público, hospedaje, el consumo de alimentos, hospedaje, la atención en clínicas y el consumo de luz, agua y teléfono.
Sostuvo que todos los negocios regulados por "la llamada ley de jubilados" deben tener en un lugar visible un letrero donde se indique el descuento al que tienen derecho los miembros de la tercera edad, tal como lo hacen con los anuncios que indican que se aceptan tarjetas de crédito.
Sin embargo, Carles precisó que actualmente dichas disposiciones no se cumplen y el Ministerio de Comercio e Industrias, ni siquiera ha designado una dirección para que atienda los casos de los jubilados, que en estos momentos no tienen donde acudir a presentar sus quejas.
El comisionado denunció, asimismo, que los municipios y las juntas comunales, están obligados por ley a ser receptores de las denuncias de los jubilados, pero no cumplen esta función, ante la mirada impávida del alcalde Juan Carlos Navarro.
"Le pedimos al ministro Jácome, que marca de último en las encuestas de popularidad, al alcalde y a los corregidores, que actúen y hagan lo que le corresponda de acuerdo a las leyes y si no lo pueden hacer, entonces que le den la facultad a la CLICAC que si cuenta con los mecanismos para darle respuesta a las denuncias de los jubilados", enfatizó Carles.
Reitero que el Gobierno no puede darse el lujo de desatender a los miembros de la Tercera Edad, que comprenden más de un cuarto de la población, los cuales después de haber conseguido una Ley que los proteja, se encuentran con que las autoridades encargadas de defenderlos "se estén pasando la bola y no asuman su responsabilidad".
Indicó como ejemplo que desde que se creo la CLICAC en 1996, el Departamento de Educación al Consumidor del MICI, que era el encargado de recibir las quejas de los jubilados desapareció y no hay ninguna dirección que lo haya reemplazado.
Explicó que de las cientos de denuncias que se registran diariamente en la CLICLAC, muchas corresponden a jubilados que se quejan de que no se le dan los descuentos a los que tienen derecho. No obstante la entidad no puede hacer nada al respecto, ya que la ley no la faculta para intervenir en este tipo de divergencias.
Carles agregó que desde el 6 de octubre de 1999, él personalmente le ha enviado una serie de cartas al ministro Jácome, donde se le pide su apoyo para desarrollar un proyecto que modifique la Ley 6 para que se le permita a la CLICAC sancionar a los comercios que no cumplan con los descuentos a los miembros de la tercera edad. Sin embargo "hasta el sol de hoy no he recibido repuesta".