Serán 190,000 millones de dólares los que dedicará E.U. en los próximos seis años a subsidiar su producción agropecuaria, con efectos negativos para el agro colombiano, según diferentes agremiaciones del campo.
Esa ayuda, advirtieron el Ministerio de Comercio Exterior, la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), estimula el crecimiento de la oferta estadounidense de diferentes alimentos, que gozarán de precios garantizados sin correspondencia con los costos de producción, lo que distorsionará el mercado y llevará a la baja sus cotizaciones internacionales.
En lugar de disminuir -como ha sido la petición de la Organización Mundial de Comercio a Europa, Estados Unidos y Japón- los subsidios han aumentado y, según el Grupo Cairn, del cual forma parte Colombia, tendrán efectos nocivos en los países en vías de desarrollo.
Colombia, de acuerdo con el Ministerio, podría amortiguar a mediano plazo el golpe gracias al sistema de franja de precios (los aranceles suben cuando las cotizaciones externas caen súbitamente ) y los convenios de absorción de cosechas.
Sin embargo, agregó la ministra Ángela María Orozco, si esa protección no es sostenible, se afectarían la mayor parte de los sectores y habría índices de empleo más bajos, pues los precios internos están por encima de los internacionales. Rafael Mejía y Rafael Hernández, presidentes de la SAC y Fedearroz, coinciden en que los subsidios (87 millones de dólares diarios en Estados Unidos) generan una competencia artificial que los puede llevar a su desaparición.