Un escándalo por la presunta estafa a miles de inversionistas por parte de dos empresas financieras que son investigadas en Costa Rica aumentó al trascender que está involucrado un ex legislador republicano estadounidense envuelto en una investigación criminal en su propio país, informó la prensa local ayer.
Costa Rica figura como el sitio donde el ex legislador Roger C. Stanley pagó favores indebidos con vacaciones gratuitas que incluían servicios de prostitutas e invirtió 355,000 dólares en las dos empresas financieras no reguladas, cuyos miles de clientes temen ahora perder su dinero.
Stanley, un experimentado político republicano acusado de soborno y obstrucción a la justicia en un juicio que se ventila en Chicago, ofreció como fianza para permanecer en libertad inversiones hechas en Costa Rica, que incluyen 330,000 dólares depositados en la empresa "Offinter", cuyas cuentas están congeladas por una investigación que sigue la Fiscalía local por presunto lavado de dinero.
Se estima que unos 5,000 inversionistas habrían depositado dinero en la firma, conocida también como "The Brothers", la cual ofrecía pagar intereses exhorbitantes de hasta un 3.6% mensual, y uno de cuyos personeros fue detenido el miércoles.
Stanley, que también tiene vínculos familiares y diversas inversiones en Costa Rica, ofreció como fianza 25,000 dólares depositados en la empresa Savings Unlimited, propiedad del cubano Luis Milanés, que cerró intempestivamente sus oficinas el pasado fin de semana en San José.
Milanés, que además tuvo casinos en Costa Rica, salió del país el pasado fin de semana y su paredero se desconoce, mientras que los inversionistas, la mayoría estadounidenses, tratan de establecer acciones judiciales para recuperar su dinero, que se calcula en cientos de millones de dólares.
222Stanley ofreció como fianza inversiones hechas en Costa Rica
Solo uno de los abogados contratados con ese fin, Edwald Acuña, dijo que representaba a clientes que habían invertido 15 millones de dólares en esa compañía.
La empresa operaba desde hace siete años en San José, sin supervisión de la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF) y, según medios locales, podría haber recibido dinero de unos 4.000 inversionistas, que fueron seducidos por los altos intereses pagados.
Según el diario La Nación, el ex legislador Stanley tiene múltiples nexos empresariales y familiares en Costa Rica, al punto de que la Justicia de EU pidió su encarcelamiento ante la posibilidad de una fuga hacia el país centroamericano.
El ex legislador posee una casa de habitación e intereses en dos empresas de turismo en Costa Rica, y visitó el país seis veces este año, hasta que las autoridades de EU formalizaron los cargos en su contra, pues figura entre 57 involucrados en un escándalo político y de corrupción.
Stanley es acusado de haber devuelto favores a un ex funcionario que lo ayudó a conseguir un contrato estatal en Illinois, para lo cual le pagó tres vacaciones en Costa Rica entre 1997 y 1999, una de ellas al menos, con servicio de prostitutas incluido.