La sanción del proyecto de ley para fusionar tres bancos suspendidos, un intento para salir de la crisis que desde febrero le costó a Uruguay fuertes pérdidas de depósitos y reservas, será completada en la sesión de la Cámara de Diputados que se inició ayer.
El presidente de la Cámara, el diputado Guillermo Alvarez, del opositor Encuentro Progresista Frente Amplio (EPFA, izquierda), anticipó a la AFP que "se intentará que el proyecto, que cuenta con media sanción del Senado y consenso político para su aprobación, se vote esta misma jornada".
El gobierno de Jorge Battle prevé que el nuevo Banco Comercial, que surgirá de la fusión de los bancos Comercial, Montevideo y Caja Obrera, abra el 14 de febrero de 2003, después que los tres permanecieron suspendidas por falta de liquidez y capitalización desde el 5 de agosto, al fin de un feriado bancario.
En el Senado, de 31 miembros, el proyecto fue aprobado por unanimidad, pero con la ausencia de tres senadores, los ex guerrilleros tupamaros José Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro, del EPFA, y el nacionalista Carlos Garat, que quisieron expresar así su discrepancia sin alterar el resultado de la votación.
En la Cámara, el diputado Raúl Sendic, también del EPFA, adoptaría una actitud similar. "El país no está en condiciones de enfrentar la creación de una nueva institución y corre el riesgo de que cuando llegue la hora de devolver el sepósito a los ahorristas y a los depositantes, este dinero no esté", declaró Sendic ayer.
El texto recibió apoyo de los cinco partidos con representación parlamentaria: el oficialista Partido Colorado (centroderecha) que controla un 33% del Congreso, el Partido Nacional (centroderecha, 22%), el EPFA (45%), el Nuevo Espacio (centroizquierda, 1%) y el Partido Independiente (centro, 1%).
La nueva institución, que nacerá de la fusión de los tres bancos privados con mayor red de agencias en todo el territorio uruguayo, se regirá por el derecho privado, pero el paquete accionario estará en manos del Estado.