El precio del petróleo de Texas, de referencia en Estados Unidos, bajó ayer por cuarta sesión consecutiva afectado por el incremento de las reservas nacionales, y cerró con un descenso del 0,7% que lo dejó en 53,62 dólares por barril.
El dato difundido ayer de que las reservas de crudo y gasolina de Estados Unidos aumentaron durante la semana pasada, en línea con lo ocurrido desde hace meses, impulsó la carrera bajista que protagoniza el precio del crudo desde el pasado julio.
Tradicionalmente, cuanto más crudo haya disponible, más fácil será atender una demanda que tiende a mermarse debido a la ralentización económica que vive Estados Unidos, así como otras grandes economías del planeta.
El precio al que cerró ayer el barril (159 litros) del Petróleo Intermedio de Texas (WTI), el más bajo de los últimos 22 meses, es 77 centavos por barril inferior al alcanzado al cierre del martes en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex). Así, el crudo de Texas es ya un 63,6% más barato que el pasado 11 de julio, cuando alcanzó los 147,27 dólares por barril, su máximo histórico. El recorte registrado en las reservas durante la última semana fue de 1,6 millones de barriles, de forma que éstas quedaron en 313,5 millones, según el Departamento de Energía estadounidense. Ese volumen de reservas supera la media para esta época del año y es un 3,2% superior al que había hace un año.