El mundo continúa recuperándose de la crisis y crecerá un 3.2 % este año, dijo el Banco Mundial (BM), que mencionó que los precios del crudo y los alimentos y la crisis en Europa plantean riesgos a la salud económica global.
El organismo, que divulgó su informe actualizado "Perspectivas Económicas Globales", rebajó en tan solo una décima su previsión de crecimiento global para 2011 frente al dato adelantado en enero pese al terremoto en Japón y las revueltas en Oriente Medio.
"El terremoto y posterior tsunami en Japón y la turbulencia política en Oriente Medio y el norte de frica ha contribuido a una modesta ralentización de la producción industrial y el comercio", señaló el BM.
A la cabeza del pelotón económico estarán los países emergentes que crecerán un 6.3% anual entre 2011 y 2013, frente al 7.3 % en 2010, según las proyecciones del Banco Mundial.
El organismo había vaticinado en enero que el Producto Interior Bruto (PIB) del mundo en desarrollo sería del 6% en 2011 y del 6.1 % en 2012.
"Los países en desarrollo son en estos momentos actores clave en la economía mundial", afirmó en una rueda de prensa Andrew Burns, principal autor del informe.
Los países de ingresos altos se situarán en un distante segundo lugar con un crecimiento previsto del 2.2 % para este año.