Comprar un billete de lotería pronto podría ser tan simple como hacer un clic con el mouse de la computadora, y los estados estadounidenses que cargan con déficits presupuestarios buscan sacar provecho de ello.
De California a Nueva York, las loterías que ya registran ventas anuales por valor de 56,000 millones de dólares están evaluando expandirse a Internet luego de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos dictaminara que es legal vender billetes en la Red a los habitantes locales.
En Nueva York, eso podría significar vender billetes virtuales a través de los celulares o las computadoras portátiles.
El año que viene, Illinois comenzará a probar las ventas online de Powerball y Mega Millions, dos juegos que ofrece la Asociación Multiestatal de Loterías.
“Todas las loterías estaduales estamos viendo cómo expandir nuestra base y vender billetes”, dijo Andi Brancato, portavoz de la Lotería de Michigan.
Las ventas en Internet “decididamente son parte de la fórmula para todos”.
Los billetes online podrían aportar ingresos muy necesarios a los estados que soportarán un déficit de presupuesto colectivo de 31.900 millones de dólares en el próximo año fiscal, según un informe de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estaduales con sede en Denver.
En 2010, los estadounidenses gastaron más de 4000 millones de dólares en juegos de azar online, más que los 2400 millones de dólares del 2003, según la Asociación de Juegos de los EE.UU.
El Departamento de Justicia informó que una ley federal de hace cuarenta años que prohíbe hacer apuestas a través de sistemas de telecomunicaciones que crucen fronteras estaduales o nacionales no prohíbe a los estados utilizar Internet y procesadores externos para vender billetes de lotería a los habitantes adultos.
El dictamen quedó expresado en un memo que respondía pedidos de aclaración de la ley formulados por Nueva York e Illinois.
La ley conocida como Wire Act “prohíbe solo la transmisión de comunicaciones relacionadas con apuestas a eventos o competencias deportivas”, escribió la viceprocuradora general Virginia Seitz, que dirige la Oficina de Asesoría Legal.