El propósito: impedir la entrada de enfermedades; el objetivo: permitir el libre comercio evitando las trabas burocráticas. Este es el equilibrio que a toda costa debe manejarse en Cuarentena y la Dirección General de Aduanas. Dicho trabajo ha sido cuestionado tras las recientes importaciones de productos agropecuarios, procedentes de países con enfermedades como la fiebre aftosa, vacas locas e influenza aviar.
Para el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Juan Francisco Kienner, la Dirección de Cuarentena del MIDA debe cumplir con su verdadera función que es la de procurar que no entren al país, enfermedades que afecten al sector agropecuario, y no utilizarlas para su proteccionismo.
En este sentido, Kienner explicó que Cuarentena no necesita de recintos aduaneros propios, sino de un sistema de inspección científico. Es decir, que Panamá debe utilizar el modelo que usan los norteamericanos como las reinspecciones y de hacer perfiles de las empresas importadoras.
"Nosotros aquí no aplicamos ninguna de esas técnicas científicas, porque por ejemplo un importador que ha sido honesto en toda la distancia, por qué tenemos que someterlo a cuestiones a las que nunca se les aplicó", afirmó el también presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP).
Añadió que lo anterior podría interpretarse que las inspecciones de contenedores con productos importados, se están utilizado con propósitos proteccionistas y con medidas paralelas a los aranceles que impiden las importaciones.
Por otro lado, diferentes sectores de productores agropecuarios del país, exigieron ante la carencia, la construcción de un recinto aduanero propio en los principales puertos del país, que permitan las inspecciones "en sitio" de los contenedores frigoríficos, cuyo contenido sea de origen animal y vegetal.
A su vez, asociaciones como ANAGAN, ANAVIP y ANAPOR, se reunieron recientemente con autoridades del MIDA, Salud y Aduanas, para evaluar y decidir acciones para buscar fórmulas que mejoren las acciones de aprobación, control y fiscalización de las importaciones de origen animal, así como para coordinar acciones entre el Gobierno y productores agropecuarios que puedan afectarse por las importaciones irregulares.
Para ello, tanto la Dirección General de Cuarentena y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), realizaron el primer seminario sobre cuarentena, con los diferentes sectores involucrados en el proceso y cadena de importación.
Sobre el sistema de sobrevigilancia fito-zoosanitaria en los puertos de Balboa y Colón, se iniciaron entre los años de 1996 y 1998, respectivamente, teniendo como documento guía el "Manual del Area de Protección de la Zona de Seguridad Fito-zoosanitaria".
En dicha área, se realiza una sobrevigilancia epidemiológica, en un radio de 16 kilómetros, alrededor de los puertos y en una zona semicircular aproximada de 400 kilómetros cuadrados.
Ello surgió como resultado del programa de privatización de los puertos marítimos del país y el movimiento comercial anual de por lo menos 2 millones de contenedores, influenciado por el interés de 50 navieras instaladas en el territorio nacional, en ofrecer a menores costos de operación, y la posición geográfica que ofrece Panamá.
En este sentido, se crea las zonas de sobrevigilancia en los puertos de Balboa y Colón, con la finalidad de prevenir y detectar oportunamente la introducción de plagas o enfermedades que afecten al sector primario.
Dichas zonas han sido divididas en cinco sectores de forma tal, que cada uno de ellos sea sobrevigilado en un día determinado de la semana. El sector I, el lunes; sector II, el martes; el sector III, el miércoles; el sector IV, el jueves y el sector V, el viernes.
El Canal de Panamá actúa como barrera natural o límite fronterizo, que determinará por ese lado los sectores conocidos técnicamente como I, II y V. Cada uno de ellos tiene una extensión aproximada de 80 kilómetros cuadrados y aunque a simple vista parecen iguales, no lo son, en cuanto al riesgo sanitario.
La Dirección Ejecutiva de Cuarentena Agropecuaria del MIDA, ha centrado a los citados sectores en Arraiján, Balboa y Panamá. Mientras que los sectores III, IV y V, son considerados de "más alto riesgo sanitario", debido a su proximidad con el puerto de Balboa y Panamá.
Por su parte, los sectores denominados como I y II, son de mediano riesgo sanitario, debido a que están ubicados a mayor distancia del puerto de Balboa.