Existen tres opciones para hacerle frente a la deuda pública de Panamá: el buen uso de los recursos económicos del país, un aumento de los impuestos o la negociación de una mejor tasa en la emisión de bonos internacionales, según un análisis hecho por especialistas en la materia.
Actualmente la deuda real del país va más allá de los 17 mil 639 millones de dólares que se registraron hasta junio del presente año.
Según la directiva de la Asociación de Ejecutivos de Empresa de Panamá (Apede), a esta cifra hay que sumarle 1,046.4 millones de dólares provenientes de los saldos de los proyectos Llave en Mano y 2,556.8 millones de dólares de los pagos diferidos de contratos por obras, lo que suma una deuda real de 21,242.7 millones de dólares.
Esto sin sumarle los préstamos adquiridos por las tres empresas retiradas del registro del sector público no financiero (Etesa, ENA y Tocumen S.A.) que suman unos 2,500 millones de dólares, señala la Carta Económica emitida por la Apede.
Para el economista Adolfo Quintero, la salida del incremento en los impuestos es totalmente nula, ya que la actual administración se ha comprometido a no alterar las tarifas tributarias del país.
Sin embargo, la negociación de una tasa de interés más baja en la emisión de bonos de deuda pública en el extranjero, es una opción viable.
Recientemente el Gobierno panameño realizó una emisión de Bonos Globales por $1,250 millones, la primera de la administración actual.
Este título, negociado en el mercado de Nueva York, Estados Unidos, fue colocado a un cupón (tasa de interés) de 4% y tiene un plazo de vencimiento de diez años (septiembre de 2024). Las emisiones pasadas se han negociado con una tasa de alrededor del 8% generando mayor gasto en intereses al país.
Por otro lado, la opción más segura y vigente es el buen uso de los recursos económicos, haciendo énfasis en que la ampliación del Canal comenzará a generar ingresos una vez entre en funcionamiento.
De no lograr alcanzar estos retos, la deuda pública panameña podría alcanzar niveles por el orden de los 26 mil 126 millones de dólares para el año 2019, según estimaciones de la Apede.
A pesar de que, según las estimaciones de la Apede, la deuda pública actualmente representa el 45% del Producto Interno Bruto ($21 mil 242 millones), el panorama no es tan sombrío para otros especialistas en economía.
Para la economista Virginia Vergara, la deuda no se puede ver como un valor absoluto, ya que está creciendo, pero el PIB también se está incrementando.
“Una cosa es endeudarse para invertir y la otra para consumir; nosotros nos hemos endeudado para invertir, hemos superado las tasas históricas de inversión pública más alta en los últimos 15 años. Esto ha atraído una inversión neta extranjera, que en algún momento del año 2000 fue de $200 millones, pero ahorita está por arriba de los $1,000 millones.
Acotó que es necesario cobrar los impuestos, evitar a los evasores y de ahí van a salir los ingresos que requerimos para hacerle frente a los compromisos.
Mientras que Raúl Moreira considera que se cuenta con una gran cantidad de recursos producto de la reforma fiscal del gobierno anterior, que con transparencia en la gestión pública podría significar una cantidad importante de recursos para poder satisfacer las necesidades que tiene la población, además que tiene que hacerse uso racional en el tema de los funcionamientos.
En tanto, el especialista Raúl Bethancourt señala que la deuda pública panameña siempre ha sido un recurso para tapar los déficits que han existido en el presupuesto nacional.
“Lo primero que debe hacerse es una ley que impida que cada Gobierno quiera manipular el presupuesto en función de sus intereses y no a beneficio de la nación, ya que un alto nivel de endeudamiento nos pone en riesgo”, agregó.