El Salvador y Panamá emprendieron ayer la cuarta ronda de conversaciones para la creación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) en la que esperan acercarse al cierre de las negociaciones.
En la reunión, que concluye hoy, los negociadores buscarán llegar a un consenso en los aspectos pendientes y vitales como el área de servicios y de productos industriales.
"Hemos logrado avances sustanciales, y podemos pensar en el cierre de estos temas", dijo el viceministro de Comercio Exterior de Panamá Melitón Arrocha, poco después de sostener un primer encuentro con su homólogo de El Salvador Eduardo Ayala Grimaldi.
Panamá tiene gran expectativa en el tema de los servicios financieros, uno de los sectores claves de su economía, mientras que El Salvador tiene mayor peso en los productos industriales, dijo Arrocha. En la apertura de productos industriales aún falta consenso en temas como los textiles y productos lácteos considerados sensibles para ambas economías.
En el tema de los textiles "El Salvador esta tratando de colocar su materia prima y lo que quisiera Panamá es dar el suficiente margen para no limitar exclusivamente el mercado a los productos salvadoreños", explicó Arrocha. Sin embargo, confió en la "voluntad y flexibilidad de ambas partes en tratar de abordar estos temas".
Panamá, que está en la etapa de negociaciones bilaterales con miras a la concreción de un TLC con Centroamérica, considera valiosa la experiencia lograda con El Salvador el primer país de la región con que negocia bilateralmente.
Ambos países han avanzado ya en temas más técnicos como acceso de mercados, reglas específicas, y servicios e inversión.
El intercambio comercial entre los dos países en el 2000 fue por unos 27 millones de dólares, con un saldo favorable para El Salvador en 18 millones, según informes oficiales.