El sector empresarial desea que las actividades estatales se desarrollen con mayor velocidad, aunque cien días es muy corto tiempo para dar un perfil de la actuación del gobierno de la presidenta Mireya Moscoso, indicó Fernando Márquez, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP).
Piden al gobierno seguridad jurídica, desburocratización de los procesos, transparencia en la utilización de los fondos públicos y estímulo a la pequeña empresa para el fomento de más empleos, puntualizó Márquez.
El presidente del CoNEP enfatizó en la necesidad de mantener la "institucionalidad" del gobierno nacional, en el sentido que los convenios, acuerdos y contratos tengan vigencia, aunque cambie la administración, concepto que denominó "seguridad jurídica".
Similar opinión tiene Iván Cohen, vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, quien dijo que "supuestamente tenemos una ley que asegura que las condiciones no van a cambiar, sin embargo, ya están cambiando. Lo único que quiere el sector privado es que nos permitan trabajar".
En cuanto al alza de aranceles, Cohen dijo que "el aumento del precio de los productos importados se queda en las arcas del gobierno", negando la existencia de especulación por parte de algunos comerciantes.
En este sentido, Márquez señala que esta medida va a permitir que los productores se preparen gradualmente, aunque es muy importante que se mantenga la libre competencia.
El presidente de APEDE también opina que los recursos del Estado deben utilizarse de manera que causen un impacto medible, estableciendo claramente las responsabilidades de los funcionarios públicos y que dicha información también sea difundida ampliamente para que los grupos ciudadanos comprendan y aporten al manejo de las finanzas gubernamentales.
A juicio de Márquez, la alternativa para solucionar el problema del desempleo está en el incentivo a la pequeña empresa, e informó que el Ejecutivo y el CoNEP se encuentran discutiendo una ley para tal fin.
Otra prioridad es la pobreza, la cual es más crítica en las áreas rurales, por lo cual aplaudió la creación de 3 mil granjas sostenibles en el interior de la República.
En esta misma línea, Carlos Sucre, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) considera que la pobreza sólo podrá solucionarse con un crecimiento significativo del producto interno bruto, pero esta agrupación "aún no tiene claro cuál es la política que va a seguir el gobierno para lograr dicho incremento, que debe financiar el progreso de Panamá y las metas sociales del Gobierno".
La semana anterior, Sucre declaró que la economía nacional ha tenido un crecimiento de sólo 3.5% para este año, según cifras preliminares manejadas por APEDE.
Según el empresario, se necesita un crecimiento mínimo de 5% para alcanzar un desarrollo nacional aceptable, puesto que las cifras de 1999 "sólo equivalen a un mínimo aumento del salario", comentó Sucre.
"Lo importante es que el gobierno supere la agenda política y se concentre en la agenda del desarrollo económico y social de Panamá", indicó, al referirse a la politización de algunos nombramientos y la derogación de leyes del pasado gobierno.
Por su parte, el presidente de APEDE atribuye este bajo crecimiento al proceso electoral y a la transición hacia un nuevo gobierno, lo cual ocasiona que las inversiones se limiten, hasta que se definan las políticas económicas.
A pesar que la actuación de la nueva administración, se vio limitada por un proceso de transición que "no se realizó de manera fluida", Márquez coincide con Sucre en la necesidad de la implementación de un plan de desarrollo nacional, en el cual se contemple una visión global del país, con el aporte de diferentes sectores para dirigir los recursos hacia dichas metas.
También preocupa a los empresarios, que el nuevo gobierno no ha invertido en carreteras y ha demorado algunos pagos, lo que a juicio de Carlos Sucre, de APEDE, significa que este sector ha dejado de invertir en la economía.
Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura opina que en sus primeros cien días, el Gobierno ha dedicado su atención a "ciertos temas" que no mejoran la economía del país.
Coincide con sus colegas en que no se puede tener expectativas factibles en tan corto tiempo, pero enfatizó que es necesario dejar clara la agenda social y económica.
Los gremios empresariales coincidieron de manera unánime en la importancia que el gobierno garantice tanto la seguridad para las inversiones, como para el resto de los ciudadanos, refiriéndose a los constantes cierres de calles, protestas y desórdenes públicos, que se han registrado en los últimos días.
Todos parecen coincidir en que los primeros cien días de un gobierno son de familiarización, pero los sectores económicos mantienen su expectativa sobre el rumbo que está tomando el país, y no vacilarán en hacer fuertes críticas al pasar este período de gracia.