Las empresas establecidas bajo el Régimen de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) continúan consolidándose como un motor clave para el dinamismo económico de Panamá.
Durante el año 2025, el sector generó un total de 11,500 empleos directos, de los cuales 5,181 fueron ocupados por mano de obra panameña, además de dinamizar miles de puestos indirectos y crear oportunidades de negocio para una amplia red de proveedores locales.
Desde su creación en 2007, el marco regulatorio SEM ha permitido a destacadas multinacionales instalar sus sedes regionales en el país para dirigir operaciones y prestar servicios especializados a otros mercados.
Este modelo abarca áreas estratégicas como la administración regional, las finanzas, las tecnologías de la información y la planificación de negocios, convirtiendo al territorio nacional en una plataforma logística y operativa estratégica para la región.
El desempeño financiero del último año reflejó un crecimiento significativo en los indicadores macroeconómicos del sector. En 2025, las multinacionales SEM reportaron $20.7 millones en nuevas inversiones —lo que representa un aumento del 27.1% en comparación con el año anterior— y ejecutaron más de $1,600 millones en gastos operativos, registrando un incremento del 3.2% que permeó de forma directa en diversos sectores de la economía local.
Asimismo, el renglón del comercio exterior mostró un notable avance al alcanzar los $2,300 millones en exportación de servicios, cifra que equivale a un crecimiento interanual del 14.3%.
Estos resultados refuerzan la posición competitiva de Panamá como el principal centro regional de servicios corporativos especializados y consolidan su reputación como punto de conexión para negocios de alcance global.
Al respecto, Tony Roldán, presidente y director ejecutivo de la Cámara de Sedes de Empresas Multinacionales (Casem), destacó el efecto multiplicador que estas corporaciones generan en el tejido social y empresarial del país, señalando que la elección de Panamá por parte de cada compañía traduce su presencia en empleo formal, transferencia de conocimiento para el talento nacional y mayores encadenamientos productivos con proveedores locales.
Por su parte, el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, enfatizó que la medición precisa del impacto del régimen en empleo, gastos y exportaciones permite proyectar su alcance estratégico.
Moltó afirmó que la modernización de la gestión gubernamental busca transformar este marco de incentivos en una herramienta de política económica fundamentada en datos, orientada a atraer nuevas inversiones y consolidar al país como un hub global.
A la fecha, el Régimen SEM agrupa a más de 200 empresas procedentes de 48 países y jurisdicciones, las cuales operan en 16 sectores económicos clave. Más allá del ámbito comercial, la presencia corporativa abarca el desarrollo social: 97 compañías impulsan iniciativas de intercambio de conocimientos, 127 ejecutan programas de responsabilidad social en educación, salud y medio ambiente, y proyectos como la Academia SEM preparan a los jóvenes para insertarse en el mercado laboral multinacional.
Finalmente, representantes de CASEM coincidieron en que el futuro del régimen dependerá en gran medida de preservar las ventajas competitivas de la nación de cara a los próximos años, mantener un entorno de negocios propicio, respaldado por la seguridad jurídica y la estabilidad regulatoria, resultará fundamental para sostener la atracción de capitales, garantizar la generación de empleo de calidad y promover el desarrollo económico sostenible de Panamá.