Los mercados europeos, escépticos con las medidas combinadas de gobiernos y autoridades monetarias para paliar la crisis financiera, no lograron recuperarse ayer del "miércoles negro" que dejó los parqués con fuertes pérdidas.
Más bien al contrario, las bolas europeas engrosaron los números rojos retornando a valores no vistos en los últimos años.
El principal índice del parqué madrileño, el IBEX 35, cedió un 3,48%, el DAX 30 de Fráncfort el 2,67%, el FTSE 100 de Londres el 1,05%, el CAC 40 de París el 2,27% y el S&P de Milán el 1,37%. La situación se repetía en Estocolmo, con el OMX en -0,43%, el Zúrich (-4,52%) y en Viena, donde la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) convocó ayer una reunión de emergencia de sus trece países miembros para el 18 de noviembre próximo en Viena, ante el actual desplome de los precios del crudo. El precio del barril del crudo de la OPEP cayó ayer hasta $77,38, situándose por debajo de 80 dólares por primera vez desde el 11 de octubre de 2007, tras un retroceso de $63 respecto al máximo histórico alcanzado en julio de este año. A diferencia del "miércoles negro" de ayer, la jornada ayer fue más serena y los analistas creyeron por momentos que la píldora contra los nervios recetada por los bancos centrales mediante un recorte de los tipos de interés empezaba a surtir efecto.