La disputa entre las estaciones expendedoras de gasolina y las compañías distribuidoras de combustible (petroleras) se incrementó durante el año 2001 y no se vislumbra una solución. La razón es que las estaciones de gasolina han comenzado a resentir, entre sus costos fijos y ganancias, pérdidas que durante el presente año alcanzan 17 millones de dólares.
Las gasolineras constituyen una actividad comercial de la economía privada cuyo ejercicio depende de la sencilla relación de costo-beneficio. Sin embargo, en los últimos años y tras la liberalización del mercado dirigido a favorecer al consumidor, en lugar de los beneficios, han creado distorsiones en la comercialización de los hidrocarburos.
De acuerdo a la Unión Independiente de Gasolineros de Panamá (UNIGAS), los beneficios que permiten generar las compañías petroleras no cubren siquiera los costos operativos de sus negocios.
Según Luis Espósito Picardi, presidente de UNIGAS, el gobierno debe buscar una política ecuánime, justa y compensatoria de toda la cadena de comercialización. "No puede favorecerse a cinco petroleras: Esso, Shell, Texaco, Accel, Delta y desfavorecer a 300 inversionistas" dijo.
MAYORISTAS VS. MINORISTAS
La disputa inició cuando las cinco grandes compañías petroleras dejaron de dedicarse exclusivamente al negocio de mayoristas, y comenzaron a comprar estaciones gasolineras e para incursionar en el mercado minorista, creándose con ello una competencia desleal. De acuerdo a UNIGAS, las petroleras están vendiendo el combustible más barato al público que a las estaciones expendedoras de gasolina.
Cada galón le cuesta a las petroleras un total de 1 dólar con 22 centésimos, debido a que compran a la Refinería Panamá a 62 centésimos y a eso le suman los 60 centésimos de impuestos que cobra el Gobierno. Luego, las petroleras venden cada galón a las estaciones minoristas a 1 dólar con 51 centésimos. Pero el descontento de las minoristas consiste en que las estaciones de gasolina, propiedad de las petroleras, venden al público la gasolina a 1 dólar con 50 centésimos.
Esto indica que "no podemos competir porque esto es un negocio en que somos clientes cautivos de las compañías petroleras", sostuvo Picardi.
PUNTO DE EQUILIBRIO
La UNIGAS presentó a la Asamblea Legislativa un estudio sobre el "punto de equilibrio" en que opera una estación de gasolina en la República de Panamá, basado en la realidad de costos fijos y variables y el promedio de ventas en galones de los productos comercializados. El "punto de equilibrio" es aquél en que los ingresos totales y los gastos totales son iguales, es decir, no existe ni utilidad ni pérdida. El estudio demostró que el "punto de equilibrio" para la operación de una estación de gasolina en la actualidad es de 14 centésimos por galón.
Picardi indicó que con este estudio intenta dar un marco de referencia a los legisladores sobre la forma en que operaba el mercado de distribución de derivados del petróleo cuando era regulado y luego, con la desregulación.
Picardi dijo que esperan una propuesta que mejore la comercialización de los hidrocarburos en Panamá, debido a que no sólo se le afectan a unos 2 millones 800 mil panameños sino a toda una cadena de usuarios de este producto, entre ellos la industria, el comercio, el agro e incluso la facturación de la energía eléctrica.