Los gobiernos de Estados Unidos presidido por George W. Bush y Chile por Ricardo Lagos, firmarán el viernes en esta ciudad un tratado de libre comercio que negociaron por más de 10 años, dejando atrás la incertidumbre generada tras la oposición de la nación sudamericana a la guerra en Irak.
A diferencia de otras oportunidades, el acuerdo será rubricado en esta ciudad con fuertes lazos latinoamericanos, y no en Washington; y será firmado por la ministra chilena de Relaciones Exteriores Soledad Alvear y el secretario de comercio estadounidense, Robert Zoellick. No participarán los presidentes.
El tratado necesitará después ser ratificado por los Congresos de ambos países, antes de entrar en vigor, probablemente en enero del 2004.
Se trata del primer acuerdo de libre comercio que firma Estados Unidos con una nación sudamericana, y refleja el fuerte interés del gobierno del presidente George W. Bush por eliminar las barreras comerciales en el continente americano.
Estados Unidos y Chile estuvieron negociando el tratado por casi 12 años hasta diciembre pasado, cuando se acordó el convenio que será firmado el viernes y que permitirá liberar de inmediato el 85% de las tarifas aduaneras del intercambio bilateral, hasta llegar progresivamente a un arancel cero en un período de 12 años.
Inicialmente, la firma del tratado estaba prevista para mayo, pero se retrasó por el malestar que provocó en Estados Unidos la oposición de Chile, como miembro temporal del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a la guerra en Irak.
Un posterior apoyo chileno a una resolución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU que cuestionó la situación de Cuba, y reuniones entre funcionarios de ambos países, despejaron el camino hacia la firma del tratado.
Lo que viene a continuación es aumentar los esfuerzos políticos que debemos hacer cada uno de los gobiernos en sus respectivos Congresos para los efectos de la aprobación de este tratado’’, dijo Alvear esta semana. De acuerdo con información del gobierno chileno, el tratado podría impulsar un crecimiento del 0.9% del producto interno bruto de Chile, además de favorecer la creación de empleos.