La reciente medida de Panamá de no permitir la entrada de productos colombianos, entre ellos flores, viene causando graves problemas a las distribuidoras y floristerías locales, que ya hablan de pérdidas aún no cuantificadas.
"Ya hay pérdidas y por eso este miércoles hemos organizado una marcha de protesta hasta la sede del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, con la participación de distribuidores, dueños, trabajadores de floristerías, decoradores y hasta vendedores de flores en las calles, entre otros", dijo Mario Valencia, de la Distribuidora Centroamericana.
De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, la prohibición de las importaciones de flores procedentes de Colombia se debió a la detección de plagas en algunos embarques, por lo que la medida fue aplicada para proteger la floricultura local y a los sectores agrícolas.
"Las floristerías ya estamos empezando a sentir las pérdidas en las ventas, porque hay una escasez sobre todo de rosas y claveles, debido a la restricción de importarlas de Colombia y Ecuador, que son los mayores surtidores de las distribuidoras del país", aseguró José Villarreal , dueño de Flores de Altura.
Agregó que la producción nacional "es muy pobre".
Señaló que los clientes que tienen bodas, quinceaños y otros eventos son muy exigentes, y si no se les provee las flores que buscan muchas veces cancelan los pedidos y amenazan con demandas.
Javier Valencia, de la Distribuidora Centroamericana, señaló que para no sufrir pérdidas las distribuidoras ya han recortado personal y lo seguirán haciendo si no hay una solución.
Valencia indicó que por el momento se están importando flores de Costa Rica, Guatemala y Estados Unidos, pero que son de baja calidad, poca variedad y cuestan más.
Aseguró que está situación ha hecho que un ramo de 25 rosas que antes costaba 8 dólares, ahora tenga un precio de 15 dólares.