El ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, afirmó ayer que coincide con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que sostiene que la carga de la deuda griega no es sostenible, pero subrayó que eso no significa que haya que proceder a una condonación.
Sapin, en una entrevista con la emisora de radio francesa Europe 1, al ser preguntado por el informe publicado en días pasados, puso el acento en que, en cualquier caso, no se habla de condonación de deuda, sino de prolongación de los plazos de reembolso.
Es más, argumentó que el acuerdo político del lunes, que mantiene a Grecia en el euro, es el que garantiza que el contribuyente francés no perderá el dinero prestado en los dos primeros planes de salvamento.
"¿Vamos a recuperar nuestro dinero? Sí", indicó, antes de añadir que si Atenas hubiera tenido que salir de la moneda única, "entonces seguro" que lo habrían "perdido", lo habrían "perdido todo".
Sapin rindió homenaje al giro dado por el primer ministro griego, Alexis Tsipras, que ha demostrado que "es un buen político" porque, pese a sus posiciones iniciales, "en contacto con la realidad, ha asumido esa realidad", y porque al final "busca el interés general de su pueblo".
Se mostró confiado en que el Ejecutivo griego aplicará el acuerdo, puesto que ayer Tsipras dijo que lo haría, al mismo tiempo que reconocía que no creía en el compromiso con sus acreedores.
Plan
93,176
- millones de dólares es el nuevo plan de salvamento de Grecia.
7,676
- millones de dólares propuso la Comisión Europea (CE) entregar como crédito puente a Atenas.