En su próxima presentación ante el Congreso, el Ejecutivo anunciaría, a través del premier Federico Salas, un paquete de medidas orientadas a permitir que la economía retome la senda del crecimiento, promoviendo las inversiones y la generación de empleo.
Sobre este último punto, se ha comentado a lo largo de la semana acerca de la posible creación del ministerio de generación de empleo, que partiría de la actual cartera de Trabajo, así como la existencia de un decreto de urgencia que motivaría el uso de la franja no salarial (aumento no gravado con algún tipo de obligación) en el sector privado, además de incentivos para la contratación de determinados grupos de trabajadores y empresas.
En lo que concierne a las medidas para la recuperación económica, éstas permitirían que las empresas productivas enfrenten el corto y mediano plazo en mejor posición. De esta manera, Federico Salas, durante su presentación ante el Congreso de la República, anunciaría según comentó a EXPRESO una fuente del gobierno la creación del fondo de reforzamiento patrimonial. Este, se conoció, contaría con el aporte de los bancos a través de las capitalizaciones que realicen y del fisco, ascendiendo el monto total comprometido a más de US$ 1,000 millones, aproximadamente. Como se sabe, existen propuestas en este sentido, a las que se habría sumado una de la Asociación de Bancos (Asbanc). Para desarrollar esta medida, el fondo en mención funcionaría como un comité de administración. El fisco tendría una participación menor al 50% del fondo y participaría en el mismo a través de Cofide. Con la capitalización, los bancos se liberarían de los malos créditos y de las provisiones asociadas a los mismos.
Actualmente, indicó, se están estudiando los límites de los montos que se comprometerían para el caso de las pequeñas, medianas y grandes empresas que accedan al fondo. La entidad a crearse determinaría las compañías que son viables, así como la posterior venta, en el mediano plazo, de esa participación en el mercado. Las empresas beneficiadas tendrían un alivio financiero, además del aporte de capital.
El gobierno buscaría, también, que los bancos se comprometan a iniciar la reactivación de los créditos. Con este fin, se aprobaría también un nuevo canje de cartera, similar al defeseanse propuesto por los bancos, sólo que, a diferencia del caso anterior, las entidades financieras tendrán que cumplir con determinados aportes de capital, así como persistir en la búsqueda de soluciones de mercado a través de asociaciones e, inclusive, venta de las instituciones.
Se conoció también que el MEF, con la colaboración de otros ministerios, estaría tratando de entrelazar distintos sectores productivos con la finalidad de adquirir bienes producidos nacionalmente antes que los importados, beneficiando eso el nivel de actividad y aliviando, claro que muy ligeramente, las cuentas nacionales. La fuente mencionó algunos ejemplos puntuales al respecto. Hace dos días se conoció el caso de una avícola respecto de la compra de maíz amarillo, a la que se sumarían un par de empresas más del sector. Asimismo, se buscaría una relación más estrecha entre la producción de leche en polvo y las empresas ganaderas, y se propiciaría el avance del proyecto Sierra Verde.
Se propiciaría que las empresas azucareras agroindustriales, continuó, tengan una relación más estrecha, por ejemplo, con la industria de gaseosas. Este tipo de asociaciones serviría también para desarrollar programas focalizados de empleo, dirigidos por el ministerio que se crearía.
En lo que concierne al sector agrario, para promover el funcionamiento de Corfinrural, que pasaría a convertirse en el Banco Rural, se compraría la deuda de las cajas rurales. Esto iría acompañado, si no con su desaparición, con el reacomodo de los términos del Decreto de Urgencia 031, que permite la reprogramación de los créditos agrarios que no sean mayores a las 25 Unidades Impositivas Tributarias (UIT). Se sabe que está en la agenda del gobierno la aprobación del fondo de rescate del sector, que contaría con la participación del Estado mediante el aporte de capital, los bancos que aplicarían una suerte de condonación de parte de los intereses y moras y los productores.
En lo que respecta a la política de sustitución de importaciones, se quiere lograr de manera gradual, no cerrando el mercado, sino mediante mecanismos que permitan abaratar los costos, que la agricultura pueda dotarse de mayor productividad. En ese sentido, se tendría claro que dos de los principales productos a apoyar son el algodón y el maíz.
No se descarta la toma de medidas drásticas, permitidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), contra el ingreso de alimentos subsidiados o que generen competencia desleal, aunque en dosis mínimas.
Una medida adicional, orientada a generar la confianza de los agentes privados, sería la negociación de la eliminación de la exoneración del Impuesto a la Renta para la reinversión en los proyectos mineros, propuesta aprobada inicialmente por el Legislativo que ha generado una serie de conversaciones y desencuentros entre los empresarios mineros y el Ejecutivo, discusión cuyos alcances aún no se conocen cabalmente.