El Gobierno británico pondrá, en manos de los administradores a Railtrack, la compañía encargada de la infraestructura ferroviaria del país, tras negarse a facilitarle más fondos, señaló hoy el Ministerio de Transporte. El ministro de Transporte, Stephen Byers, acudirá ante un alto tribunal británico para pedir coloque en administración a la firma, privatizada en abril de 1994, añadió la fuente.
Railtrack, cuyas deudas alcanzan los 3,300 millones de libras (unos 5,000 millones de dólares), atraviesa por serias dificultades debido a una serie de problemas desde 1994. La decisión de Byers se tomará tras negarse el pasado viernes a facilitar más fondos solicitados por la compañía, puntualizó un comunicado difundido por el Ministerio de Transporte.
"El Gobierno venía conversado con la compañía desde el pasado mes de julio sobre su posición financiera", añadió la nota. Railtrack dejará de existir como tal una vez que esté en manos de administradores, pero al parecer el Gobierno no tiene planes para volverla a nacionalizar sino que espera reestructurarla.