El fabricante estadounidense de neumáticos Goodyear anunció ayer el cierre antes del 5 de diciembre de una de sus fábricas en Alabama (sur) que emplea a unos 1,100 trabajadores. La decisión se adoptó en el marco de "una reducción de la capacidad en América del Norte", informó la empresa en un comunicado.
Como consecuencia, el grupo anotará en sus cuentas del cuarto trimestre de 2003 una provisión por reestructuración de 155,000 millones de dólares -monto que en gran parte será destinado a pagar las indemnizaciones por despido- y otra por 150,000 millones de dólares por la depreciación de su fondo de comercio.