Los controles de capital son una medida válida para frenar la apreciación excesiva de la moneda y las burbujas en los activos, dijeron ayer expertos del FMI que sin embargo alertaron de que su eficacia es discutible.
Brasil anunció en octubre la imposición de esos controles, con la aplicación de un impuesto del 2 por ciento a las inversiones extranjeras en títulos de renta fija o variable.
En un estudio publicado ayer, un grupo de expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que en ciertas circunstancias "los controles de capital son un componente legítimo de la respuesta a una gran entrada de capital".
Los países cuya economía está acelerada, que cuentan con amplias reservas de divisas y cuya tasa de interés no está infravalorada, pueden imponerlos para restringir flujos transitorios de dinero, argumentaron.
Sin embargo, advirtieron de que su aplicación generalizada podría perjudicar al crecimiento mundial y re-dirigir los fondos externos a países que no son capaces de absorberlos.
Además, podrían ampliar los desequilibrios económicos mundiales, especialmente si algunos países con divisas infravaloradas establecen las restricciones para impedir la apreciación de su moneda.
La experiencia de Brasil, Chile y Colombia en los años 90 apunta a que esas medidas no redujeron el volumen total de capital externo que entró en esos países, ni la presión sobre su tasa de cambio.
Sin embargo, sí que hay indicaciones de que modifican la composición de los flujos.
Otro reparo de los expertos de la entidad a los controles de capital son las dudas sobre su eficacia.