El "huerto escolar" de la Escuela Majara ubicado en el corregimiento de Lídice, distrito de Capira cultiva cerca de 26 productos entre hortalizas y granos, para el consumo de los niños y niñas que acuden a ese centro escolar.
Este proyecto coordinado por la Dirección Nacional de Nutrición y Salud Escolar del Ministerio de Educación (MEDUC), cuenta con el apoyo técnico del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y la Caja de Ahorros, entidad que auspicia la adquisición de semillas, abono, fertilizantes y alambres, entre otras necesidades.
Los estudiantes de ese plantel, en conjunto con los padres de familia y el personal docente, realizan regularmente tareas como arar la tierra, regar plantones, limpiarlo y protegerlo del crecimiento de la maleza.
Como parte del programa de Nutrición y Salud Escolar, que impulsa el Ministerio de Educación a nivel nacional, los 92 estudiantes de ese plantel, también se benefician con la "Crema Enriquecida", que se ofrece antes de iniciar la jornada diaria, a fin de que estos niños y niñas no sientan hambre y reciban sus clases con la requerida atención.
Isabel Medina directora del plantel aseguró que, en los nueve años que tiene de laborar en ese centro educativo el aporte nutricional proporcionado por la institución, ha permitido que muchos de los estudiantes culminen exitosamente su formación básica.
También señaló que debido a que las familias de ese sector son numerosas y de escasos recursos, los padres y madres se sienten confiados de enviar a sus hijos e hijas, porque saben que la escuela les brindará el desayuno y el almuerzo complementario.
Es oportuno indicar que el programa cubre mayoritariamente las escuelas de mediana y baja población escolar, dispersas en pequeñas comunidades de las áreas rurales y de difícil acceso, como es el caso de la Escuela de Majará en el distrito de Cápira.
Frutas como papaya, piña, maracuyá, guayaba, guanabana, limón, melón y noni de las cuales se preparan las chichas y batidos, son cosechadas en el huerto escolar. De igual manera se venden a los vecinos de esa comunidad para fomentar una producción sostenible.
Para fortalecer el cuadro alimenticio los alumnos de la Escuela Majara acompañan el plato de arroz, frijoles y plátano con ensaladas de pepino, tomate, habichuelas y zapallo.
También obtienen de esas tierras yuca, ñame, otoe, guandú y maíz productos agrícolas necesarios para obtener un mejor rendimiento escolar y garantizar el crecimiento de los infantes de la comunidad de Lídice.
Según la doctora Ella Ferguson, "el hierro ayuda a que las personas tengan una buena hemoglobina. Un adecuado nivel de hemoglobina significa llevar oxigeno a todas las células del cuerpo humano, principalmente al cerebro, contribuyendo así, a que los infantes desarrollen más su inteligencia"
Es por ello que la institución consciente de la necesidad de proporcionar este componente vigorizante, promueve los proyectos de huertos escolares, sobre todo en las regiones apartadas y de extrema pobreza.
El hierro, de acuerdo a Ferguson, se obtiene de los frijoles, de las carnes rojas como el higado, de la Nutricrema y la harina fortificada que distribuye el MEDUC, en esos sectores pobres y alejados del país.
Otras de las fuentes necesarias son los alimentos ricos en vitaminas C, los cuales mejoran el aprovechamiento del hierro en nuestro cuerpo, indicó la funcionaria.
Dijo, que para obtener un mayor provecho del hierro de origen vegetal se deben consumir simultáneamente con alimentos ricos en vitamina C.
Explicó, que cuando los niños no ingieren suficiente hierro, se sienten débiles y sufren de anemia. La anemia no es más que la disminución de la hemoglobina en la sangre; y por consiguiente se produce menor conducción de oxigeno.
Esta enfermedad se caracteriza por producir cansancio, debilidad y palidez. En la escuela los alumnos que la padecen no rinden en las clases, porque la misma dificulta la capacidad de aprender, añadió la doctora Ferguson.
También ocasiona distracción o falta de atención y los mismos muestran poco interés por las cosas que ocurren a su alrededor, advirtió Ferguson.
Es por esta razón que la Dirección Nacional de Nutrición y Salud Escolar, se ha trazado la meta de sostener mil huertos escolares en todo el país, para asegurarse que los estudiantes se formen física y mentalmente saludables.
Hay que destacar que, el programa se extiende hacia otras comunidades, por lo que la Dirección de Nutrición, en conjunto con el Programa de Fondo Agropecuario suple de semillas hortícolas y frutales a los padres y madres de familia de esa región, para que ellos siembren en sus huertos y mejoren su calidad de vida.
Mediante la ayuda que reciben también del Fondo Agropecuario, los huertos escolares del país, han mejorado su producción con la adquisición de herramientas agrícolas las cuales sirven para la preparación de la tierra, y otras labores.
Los alumnos y el personal docente de la Escuela Majara, ubicada en el sector Oeste, poseen un huerto escolar que mide unos mil metros cuadrados, el cual diariamente en unidad armoniosa lo cuidan de la maleza, y lo protegen con trampas para animales. Además, se actualizan con las últimas.