El presidente ecuatoriano, Gustavo Noboa, aseguró que la alta inflación que soporta su país, cercana al ciento por ciento, no es culpa de la dolarización sino de las secuelas de la espiral de devaluación en 1999.
"Debo recordar a los ecuatorianos que la inflación registrada en el 2000 proviene de la agresiva devaluación heredada, que produjo incrementos en costos y ajustes de precios enes y servicios, obligados por la bancarrota en que quedó el sector público", señaló Noboa durante el mensaje sobre el estado del país pronunciado hoy ante el Congreso.
Afirmó que a comienzos de enero de 1999 la cotización del dólar era de 6.710 sucres (antigua moneda nacional) y que un año después ese índice se incrementó a 25.000 sucres.
"Por lo tanto, -dijo- la inflación proviene de la devaluación heredada y no de la dolarización (proceso por el que se sustituyó el sucre por el dólar)", aplicada por su antecesor, Jamil Mahuad, derrocado el 21 de enero del año pasado.
Insistió en que continuó con la dolarización presionado por la situación política e institucional cuando asumió el cargo (22 de enero de 2000), pero remarcó que el esquema ha dado resultados porque ha contribuido a estabilizar la economía y crear las bases para la reducción de la inflación.
El Gobierno espera que el índice de precios se reduzca a mediados del 2001 a menos del 60 por ciento y que para fines de año llegue a entre el 21 y el 25 por ciento, con tendencia a la baja.
Noboa hizo un llamamiento a sus compatriotas para apoyar al nuevo modelo monetario, pues según los cálculos oficiales la aplicación de la dolarización permitirá reducir a un dígito la inflación para el 2002.