Toda persona que tenga responsabilidad debe tener balance", explica Ricardo Pérez Martinís, presidente de Ricardo Pérez S.A., la empresa que, desde hace 45 años, vende más carros en Panamá. A los 42 años de edad, aunque él es un convencido que para vender carros no hay horario, encuentra tiempo para escaparse los fines de semana a Chiriquí, su terruño del alma. Allí, Ricardo Pérez se olvida momentáneamente de los carros y se sumerge en las delicias de la vida campestre.
En la vasta finca de su propiedad en David, se refugia en la intimidad familiar con su esposa y sus tres hijos y recorre los sembríos de arroz, caña, maíz, inspecciona el proceso de engorde del ganado estabulado y admira sus caballos españoles pura sangre. "Mi familia participa mucho del tiempo libre. He aprendido muy temprano - dice - a ponderar la calidad de vida porque debemos oxigenarnos los fines de semana y retornar al trabajo con la mente clara. Panamá absorbe mucho y hay que equilibrar el trabajo con el tiempo libre".
Graduado como licenciado en Administración y Mercadeo en la Universidad de Notre Dame, Indiana, él ha recogido el legado empresarial de su padre en la conducción de Ricardo Pérez S.A. Desde 1992 ejerce la presidencia de la división automotriz.
Sin embargo, sus tres hijos, por política empresarial, no trabajan en la compañía. Su hijo mayor Ricardo es ingeniero civil.
El segundo es especialista en mercadeo y el tercero estudia finanzas y quiere ser abogado.
Ricardo Pérez, Mister Toyota, habló largamente con