L a economía española sufrió un frenazo entre abril y junio pasados al registrar un alza del PIB del 0,1% respecto al trimestre anterior, dos décimas menos que en el primer trimestre, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según este indicador, el crecimiento interanual se sitúa en el 1,8%, nueve décimas menos que entre enero y marzo.
La atenuación del crecimiento de la economía española, según estas cifras, es consecuencia de una reducción de la demanda nacional, parcialmente compensada por el sector exterior, que en el primer trimestre presentó una aportación positiva al crecimiento agregado.
El dato conocido ayer confirma la opinión del Banco de España, que previó un frenazo del crecimiento en el último trimestre hasta sólo el 0,1%, y una reducción del aumento interanual del PIB al 1,8%. El organismo supervisor consideró que la crisis financiera internacional y el elevado precio del petróleo han seguido haciendo mella en la economía española al aumentar la incertidumbre y la pérdida de confianza.
Ello se ha traducido en un menor consumo de los hogares y una caída de la inversión, sobre todo en el sector de la construcción, motor de la economía española en los últimos años. Según el Banco de España, la demanda interna aumentó sólo el 1,9% en un año, frente a un sector exterior que ha mejorado con el aumento de las exportaciones y la reducción de las importaciones, y resta ya sólo una décima al crecimiento. También advirtió de que cada vez es mayor el riesgo de que el encarecimiento energético.