El cuidado de los recursos naturales no requiere de una actitud distante, sino de un trabajo proactivo e inmediato. Es de esta forma como los fabricantes de tecnologías debemos actuar implementando programas de sostenibilidad empresarial, que piensen en un plan ambiental impactante buscando cuidar el entorno y beneficiando a la sociedad que utiliza nuestros productos.
Los mejores planes para realizar una verdadera protección y preservación del medio ambiente, deben incluir la concienciación de las personas en sus ámbitos de consumo; sin embargo, esta conciencia no viene por sí sola, sino que es inherente a los fabricantes, quienes deben crear alicientes que conduzcan a los consumidores a tomar decisiones en una dirección determinada.
Para lograr un buen plan de gestión ambiental, los fabricantes deben implementar medidas que evalúen los efectos sociales, tecnológicos, culturales, económicos y ecológicos que tienen las operaciones de su empresa. Así como se establece un costo social, también es necesario considerar el costo ambiental que una operación de fabricación de máquinas y suministros trae consigo.
Cualquier empresa fabricante de impresoras y consumibles genera un impacto ambiental si los incentivos no están encaminados a evitarlo. Los incentivos son ganancias adicionales que influyen sobre el comportamiento de los consumidores. Otros aspectos que intervienen en la conducta de las personas son los factores psicológicos como la autoestima o la satisfacción de haber realizado una acción positiva.
Una pregunta que surge en este tema dentro de la problemática ambiental es: ¿Quién debe pagar los costos por incrementar la calidad ambiental? En un principio se pensaría que “el que tira la basura”; esto funcionaría si sólo hubiera dos personas en el mundo, pero la población día a día se incrementa, por lo que hay que buscar soluciones que abarquen esta demanda. Esta situación no debe basarse solo en responder el anterior cuestionamiento, sino que se requiere apostar a prevenir en lugar de solucionar; a ganar en vez de pagar.
Cuando hablamos de políticas ambientales, requerimos el compromiso de todos los fabricantes de soluciones de impresión para crear una metodología que nos permita definir cuáles son las actividades a seguir tomando como base aspectos importantes tales como: planear, hacer, verificar y actuar; así mismo se requiere contar con indicadores de gestión que guíen el proceso, a fin de garantizar que los objetivos empresariales tiendan hacia el mejoramiento continuo.
Los programas de protección ambiental para la industria IT deben impactar los procesos, productos y servicios empresariales, siendo propósitos que requieren cambios en la tecnología utilizada, en la infraestructura física y en las prácticas operativas, de servicio, e incluso ventas.
Estos procesos requieren una nueva dirección hacia la conservación y ahorro de materias primas, insumos, agua y energía. De la misma forma la reducción o eliminación de la cantidad de emisiones, residuos y materiales tóxicos; en materia de productos, a la reducción de los impactos negativos a lo largo de todo el ciclo de vida de los mismos, desde su diseño hasta su disposición final. En materia de servicios, a la delineación y prestación de estos, considerando su dimensión ambiental.
Todas estas medidas e instrumentos tienen como único objetivo un desarrollo sostenible para darle un uso adecuado a los recursos que permita la satisfacción de las necesidades básicas de los clientes y usuarios de tecnologías, pero sin comprometer los recursos de generaciones futuras.
Por último, el nuevo orden global obliga a tener en cuenta una planificación socioeconómica de los recursos disponibles, la opción para resolver los problemas que avanzan por las necesidades sociales.