Los líderes de la Unión Europea advirtieron ayer de los riesgos para el crecimiento por la "indeseable volatilidad" en los mercados financieros y, sobre todo, por las oscilaciones de los tipos de cambio y reconocieron que están "preocupados" por los "movimientos desordenados" de las divisas.
Los jefes de Estado y de Gobierno de los 27, que ayer terminaron su reunión trimestral centrada en asuntos económicos, hicieron una breve alusión en las conclusiones del encuentro a la incertidumbre que reina en los mercados mundiales.
En una jornada en la que el euro continuó su escalada frente al dólar y llegó a cotizar a $1,565 la unidad, "Europa adopta una posición clara y unificada sobre la incertidumbre de los mercados, la volatilidad indeseada y los movimientos desordenados en los tipos de cambio", señaló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, al término del encuentro.
Según el presidente francés, Nicolas Sarkozy, "hubiera sido inconcebible" que los Veintisiete permanecieran callados dada la reciente evolución de la moneda única.
Pero, los líderes de los 27 se limitaron a recordar que la volatilidad excesiva y los cambios bruscos de las cotizaciones no favorecen el crecimiento.