Estados Unidos se juega intereses políticos y comerciales en Latinoamérica si no ratifica los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Colombia y Panamá, porque perderá más influencia en la región además de cuota de mercado y empleos ligados a ellos.
Así consta en un informe encargado por el senador republicano Richard Lugar, que se entregará hoy a los demás miembros del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta.
Para Lugar, “el retraso ya ha causado pérdidas significativas en la cuota de mercado y de empleos para las empresas estadounidenses”, sostiene el senador, quien recalca que en el caso de Panamá, grandes proyectos de infraestructuras han sido adjudicados a empresas de otros países.
El documento lo redactó su asesor para la región, Carlos Meacham, que viajó entre el 18 y el 21 de enero a Panamá y a Colombia.
Reacciones.Fernando Arango, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, indicó que todo el apoyo que se pueda brindar para la ratificación del TLC es muy importante.
En relación con la adjudicación de proyectos de infraestructura, dijo que en Panamá todo se hace en base a las normas legales mediante Panamá Compra y licitación pública”.
Gaspar García de Paredes, ex presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada, manifestó que de palabras el tratado está aprobado, pero de hecho no.
“El ejecutivo de Estados Unidos estaba de acuerdo con lo negociado, pero no se ha ratificado, lo que nos parece una falta de palabra”, destacó.
García de Paredes señaló que se ha hecho más de lo necesitado para este tratado. “Cuando se negoció este tratado todo fue aprobado y luego de cuatro años de espera esto es un insulto al país”.
Mientras, para el senador republicano Lugar, al retrasar la ratificación de los tratados, EE.UU. “se juega intereses comerciales y políticos en el continente americano”.
Igualmente, el retraso “hace que se cuestione nuestra fiabilidad”, señala. A la vez explica que los TLC sirven como “prueba de fuego” para Colombia y Panamá de los compromisos de Estados Unidos con sus amigos en un vecindario donde varios países están optando por caminos marcadamente divergentes”, sostiene.
El informe también destaca los esfuerzos que han hecho ambos países por resolver los problemas que impiden la ratificación, como los derechos laborales y humanos en el caso de Colombia y las reformas y la transparencia en el régimen fiscal en el de Panamá, país que se siente “frustrado” y “engañado” por EE.UU.
Mientras, La Casa Blanca instó ayer a "ser pacientes" en las negociaciones sobre los tratados de libre comercio pendientes con Colombia y Panamá.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, quiso minimizar las expectativas de avance en esas negociaciones, seis semanas antes de que el presidente estadounidense, Barack Obama, emprenda la primera gira de su mandato por Sur y Centroamérica. "Sean pacientes", indicó y recordó que Washington ha cerrado sólo recientemente un nuevo acuerdo con Corea del Sur.